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El pleno del TSJE inicia su segundo periodo ordinario de sesiones

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 El decano de los magistrados, Crescencio Martínez Geminiano y el juez César Cervantes Hernández fueron electos como integrantes de la Junta de Administración, Vigilancia y Disciplina del Poder Judicial del Estado

El titular del Poder Judicial del Estado, magistrado Raúl Bolaños Cacho realizó este jueves la declaratoria oficial de la apertura del segundo periodo ordinario de sesiones del Pleno del Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJE), correspondiente al año 2018.

En esta Sesión, con fundamento en el Decreto 1539 aprobado el pasado martes 31 de julio por la LXIII Legislatura, publicado el 1 de agosto en el Periódico Oficial del Estado, el Pleno de magistrados del TSJE eligió a los integrantes de la Junta de Administración, Vigilancia y Disciplina del Poder Judicial del Estado, órgano colegiado destinado específicamente a la función administrativa del Poder Judicial en referencia.

Con base a las ternas propuestas por el Magistrado Presidente, Raúl Bolaños Cacho, el Decano de los magistrados, Crescencio Martínez Geminiano y el juez, César Cervantes Hernández, por mayoría de votos del Pleno de magistrados del TSJE, fueron electos como integrantes de esta Junta, que  igualmente será presidida por Bolaños Cacho.

En su destacada carrera judicial a lo largo de 43 años de servicio, el magistrado Martínez Geminiano ha sido Juez de Primera Instancia en la mayoría de los distritos judiciales del Poder Judicial del Estado, y el 15 de mayo de 1987 fue nombrado magistrado integrante del Pleno del TSJE, del cual es, el Magistrado Decano. También ha fungido Presidente del Tribunal Estatal Electoral y catedrático de la Facultad de Derecho de la UABJO, de donde egresó como licenciado en derecho. Es Coautor de libro “Juicio Oral Penal” Reforma Procesal Penal de Oaxaca, Editorial Andrés Bello Mexicana S.A. DE C.V. para el sello Jurídica de las Américas. México 2008.

César Cervantes Hernández es licenciado en Derecho egresado de la URSE; con 32 años de servicio en el Poder Judicial, Cervantes Hernández se ha desempeñado como  Ejecutor, Proyectista, así como juez en diversos juzgados del estado. También ocupó el cargo de Visitador del TSJE, así como Director del Centro de Mediación Judicial y Magistrado Supernumerario del Tribunal Estatal Electoral, entre otros.

El martes 31 de julio, la LXIII Legislatura aprobó  diversas reformas a la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Oaxaca, en la cual se decretó la desaparición del Consejo de la Judicatura.

Perspectiva de paz

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Carlos R. Aguilar Jiménez.


Habiendo ganado las elecciones de forma aplastante respecto de la cantidad de votos que obtuvieron otros partidos políticos, antes mayoritarios hoy minoría, se entiende el triunfo de MORENA en virtud del hartazgo de la inmensa mayoría de mexicanos pobres, paupérrimos y olvidados por una partidocracia que se dedicó a enriquecer a políticos dejando a un lado su responsabilidad y compromisos como gobierno, permitiendo creciera la impunidad, corrupción y la injusticia social, situación que llevó al resentimiento nacional y polarización económica que derivó en aparición de grupos políticos inconformes, incremento de delitos, narcotráfico y constitución del crimen organizado, socavando la tranquilidad y acabando con la seguridad, conviviendo en un país casi en estado de guerra, ante la inmensa cantidad de asesinatos, secuestros, violaciones y todo tipo de delitos, que se supone podrían disminuir o acabarse el próximo sexenio presidencial.

Ganaron ex políticos del PRI con tendencia de izquierda y estará en el gobierno ciudadanos y políticos que eran disidentes, antagonistas y opositores al régimen tradicional, así que ahora que estarán en el poder no tendrán razón para marchar, bloquear, secuestrar o amenazar porque algunos izquierdosos se van a convertir en lo que más odiaban: gobernantes, y si además legalizan o regulan el consumo de drogas, nulificarán a narcotraficantes y crimen organizado, porque de las drogas o estupefacientes depende su economía e inmenso poder armamentista, así que, o se convierten en otro tipo de criminales o buscan trabajo ya que los consumidores de droga podrán comprarla sin problema en farmacias o sitios especializados y, disfrutarla en sus casas o lugares autorizados sin miedo de ser detenidos o extorsionados por el mismo gobierno.

La perspectiva de paz es así una posibilidad real, porque además, si se cumplen las promesas de AMLO de erradicar la corrupción, por lo menos la oficial, los corruptos tendrán que irse a otro lado o dedicarse honestamente a su desempeño, haciendo eficiente lo que hoy es un problema. La perspectiva de paz en Oaxaca también sería alta porque si se modifica al gusto y conveniencia de los profes de la Secta 22 la Reforma Educativa, ya no tendrán argumento para perjudicar a los niños pobres y se tendrían que dedicar, como a principios del siglo pasado, exclusivamente a enseñar, porque si el magisterio apoyó a AMLO ahora debe también apoyarlo en sus perspectivas de nación, recuperando Oaxaca su antigua tranquilidad y paz, y con ello la economía turística y convivencia social volvería ser uno más de los atractivos perdidos en nuestra ciudad y estado, pero todo depende de que cumpla AMLO sus promesas y también traiga SEDESOL.  

¿Ante quién, o para qué, está AMLO ‘nominando’ servidores públicos para cargos en el próximo sexenio?

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Desde varios meses antes de la elección presidencial, Andrés Manuel López Obrador hizo públicos los nombres de varias personas que lo acompañarían en su gobierno, si llegaba a ganar la votación. La misma noche del 1 de julio, complementó dicha lista de próximos funcionarios, y en las semanas siguientes ha ido incrementando el nombre de las personas a las que él mismo ha dicho que ‘propone’ para diversas responsabilidades. ¿Ante quién, y para qué, Andrés Manuel habla de ‘propuestas’ o ‘nominaciones’, si en el sistema presidencial actual, el Titular del Poder Ejecutivo federal nombra y remueve libremente a casi todos los funcionarios de su administración?

En efecto, las ‘propuestas’ o ‘nominaciones’ hechas por López Obrador abren varias posibilidades, que deberían llevarse a los hechos y no ser sólo poses para dar la apariencia de que consulta o considera a la ciudadanía en el nombramiento de funcionarios, aunque en realidad dichas propuestas sean lanzadas sin que constitucional o legamente exista a quién, y cómo proponerlos. La cuestión no es menor porque, de haber una actitud verdaderamente democrática, el próximo gobierno de Andrés Manuel López Obrador tendría que impulsar el tránsito del modelo presidencial que existe actualmente en el país, a uno semi parlamentario en el que las decisiones y la conformación del gabinete resulte del consenso entre el Ejecutivo y el Congreso.

Como punto de inicio, habría que considerar cuáles son algunas de las características que diferencian a ambos modelos. En un modelo presidencial, como el que existe actualmente en México, el Presidente es el titular del Poder Ejecutivo Federal, y él nombra y remueve libremente a prácticamente todos los funcionarios de su administración, salvo a los empleados superiores de Hacienda y algunos otros a los que específicamente señala la Constitución que deben recibir el aval del Senado. En un sistema parlamentario, o semi parlamentario, la conformación del gobierno se hace a partir del consenso entre el Ejecutivo con el Poder Legislativo y, de hecho, en un sistema puramente parlamentario, el gobierno se conforma con integrantes del Congreso o Parlamento.

Ahora bien, ¿a qué funcionarios, y ante quién, debe ‘nominar’ o ‘proponer’ actualmente el Presidente? El artículo 89 constitucional lo dice textualmente: es facultad del Titular del Poder Ejecutivo Federal, nombrar y remover libremente a los Secretarios de Estado, y “remover a los embajadores, cónsules generales y empleados superiores de Hacienda, y nombrar y remover libremente a los demás empleados de la Unión, cuyo nombramiento o remoción no esté determinado de otro modo en la Constitución o en las leyes”. Esta disposición, adicionalmente, señala que los empleados superiores de Hacienda y de Relaciones Exteriores entrarán a ejercer su cargo el día de su nombramiento, pero que si no son ratificados por el Senado “dejarán de ejercer su encargo”.

E incluso, dicho precepto dispone: En los supuestos de la ratificación de los Secretarios de Relaciones y de Hacienda, cuando no se opte por un gobierno de coalición, si la Cámara respectiva no ratificare en dos ocasiones el nombramiento del mismo Secretario de Estado, ocupará el cargo la persona que designe el Presidente de la República; (fracción II).

¿A qué otros funcionarios más puede ‘proponer’ o ‘nominar’ el Presidente? Las fracciones III y IV del artículo 89 constitucional lo establecen: Nombrar, con aprobación del Senado, a los embajadores, cónsules generales, empleados superiores de Hacienda y a los integrantes de los órganos colegiados encargados de la regulación en materia de telecomunicaciones, energía y competencia económica (fracción III); y nombrar, con aprobación del Senado, los Coroneles y demás oficiales superiores del Ejército, Armada y Fuerza Aérea Nacionales (fracción IV). Fuera de esos casos, la Constitución señala que el Presidente puede intervenir en el nombramiento del Fiscal General de la Nación, en los términos del artículo 102. Y nada más.

Entonces, ¿por qué López Obrador habla de tantas ‘propuestas’ o ‘nominaciones’, si no cuenta con un mecanismo constitucional/legal para validar o someter a consideración dichas propuestas?

INTERROGANTES

La decisión del próximo Presidente por someter al escrutinio público, desde meses antes, a quienes serán los integrantes de su equipo de trabajo, parece saludable en la medida en que se termina con la vieja idea del ‘piñatazo’ de posiciones y cargos que fue muy común durante las administraciones anteriores.

Sin embargo, una cosa es ese sometimiento voluntario al escrutinio ciudadano, y otra cosa que las ‘nominaciones’ o ‘propuestas’ pudieran tener algún efecto sobre las decisiones tomadas por el Presidente —que, valga decirlo, además son decisiones que se encuentran dentro de sus facultades constitucionales—. El mejor ejemplo de ello es la defensa que ha hecho López Obrador de Manuel Bartlett como próximo director de la Comisión Federal de Electricidad, frente a las opiniones divididas que dicho anuncio ha provocado incluso entre su equipo de campaña, y ahora de transición.

Por esa razón, el próximo Presidente debería clarificar cuál es su intención al ‘nominar’ o ‘proponer’ a los integrantes de su gabinete, a los que según la Constitución es su facultad exclusiva nombrar y remover, pero no proponer. Es una estratagema hablar de nominaciones o propuestas, cuando legalmente no existe un mecanismo para que alguien —el Senado, la Cámara de Diputados, las Legislaturas de las entidades federativas, o incluso los ciudadanos— se pronuncie respecto de dichas propuestas.

Más bien, pudiera ser un mecanismo lo mismo para medir el ánimo ciudadano frente a decisiones que pudieran llegar a ser sensibles —tal es el caso de Bartlett, sobre quien Andrés Manuel ya reiteró que de todos modos será el próximo director de la CFE—, que para evadir la responsabilidad directa del nombramiento, frente a una masa amorfa e inconsistente en cuanto a la expresión de aprobación o de rechazo, como lo puede llegar a ser la aclamación popular o la opinión pública, que se aprecian en apariencia pero que no tienen una forma clara y precisa de ser cuantificadas.

¿TRÁNSITO O DEMAGOGIA?

De haber voluntad, quizá este sería el primer paso para transitar de un régimen presidencial a uno semi parlamentario, o cuando menos a un gobierno de coalición a pesar de que con su cómoda mayoría legislativa, hoy Andrés Manuel tampoco necesitaría aliarse con nadie en el Congreso para hacer gobierno según las reglas establecidas. Este es un punto que no debemos perder de vista, porque lo que está en juego es quién será el responsable por los nombramientos, o ‘propuestas’, o ‘nominaciones’ que haga el próximo Presidente, y los resultados que entreguen dichos funcionarios.

Guelaguetza: marca registrada

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Carlos R. Aguilar Jiménez.


Quizá no sea posible porque se supone la Guelaguetza es fiesta del pueblo y para el pueblo o, al menos es su origen, no obstante, como todo incluidas las tradiciones, con el transcurso del tiempo se evoluciona y debemos adaptar todo o sus partes a nuevas circunstancias, y así con la Guelaguetza, que de ser una fiesta de Oaxaca de Juárez que se realizó desde el principio en el Cerro del Fortín, actualmente están proliferando guelaguetzas por todos lados, remedos, simulacros y copias baratas de esta gran fiesta folklórica.

Comenzaron a desvirtuar copiando la Guelaguetza, primero los profes de la Secta 22 realizando una pirata en el estadio del ITO, donde bailaban y todavía lo hacen, bailarines de pacotilla que entretienen a quienes no exigen calidad ni virtuosismo en ninguna actividad, conformándose con lo que haya y así, siguiendo el mal ejemplo ahora realizan copias de guelaguetza en el Tule, Etla, Tlacolula, Xoxo y también en restaurantes, bares y todo lugar donde se pueda reunir un grupo de danza folklórica que medio bailen la danza de la Pluma y otros bailes regionales para engañar a la gente y conseguir dinero con el pretexto de la guelaguetza, porque no existe control, regulación, seriedad ni derechos de autor para su presentación con este nombre: Guelaguetza, como sucede, por ejemplo con el mezcal que tiene un Consejo Regulador o la denominación de origen y marca registrada de otros productos y todo lo que requiere control, por lo que la Guelaguetza también debiera regularse y evitar en el el futuro próximo la Guelaguetza, con mayúscula, se convierta en una pachanga, un espectáculo de vodevil que cualquiera puede presentar, demeritando y desprestigiando un espectáculo que todavía, hoy, incluso con dos presentaciones el primer lunes y en la octava, comienza a ser, aunque todavía no, una feria comercial que puede perder su identidad y espíritu folklórico, étnico o autóctono respectivo.

La Guelaguetza debe ser una Marca Registrada, tener una especie de Denominación de Origen oFranquicia que evite cualquiera la pueda representar en cualquier aldea, cantina o restaurante, porque se trata de una expresión cultural, folklórica y artística de danza, música, generosidad y tradiciones que se debe respetar, cuidar y conservar más o menos como ha sido desde hace 80 años, evitando así que cualquiera la copie y convierta en festejo vulgar y prosaico, como sucede en un restaurante de la calle de Alcalá donde, si no dan risa sus dizque bailarines, dan lastima por la pobre calidad de su representación, contexto del que no se dan cuenta quienes no son de Oaxaca y se van con la idea de que esos paupérrimos bailes que presentan, son la Guelaguetza, cuando apenas si llegan a una presentación mediocre de lo que es la auténtica esencia de la Guelaguetza, y lo mismo con los profes y todas las aldeas que se copian impunemente la Guelaguetza de Oaxaca de Juárez…después los chinos copiaran la Leyenda Donají y la misma Guelaguetza o hasta Disney   

Sin memoria, quienes luego del 1-J, insisten erróneamente en vivir en un país sin matices

Hoy es común en redes sociales, ver que quienes antes de la jornada electoral del 1 de julio atacaban denodadamente al agonizante régimen gobernante, sean hoy quienes defiendan hasta la ignominia decisiones como la “propuesta” (¿ante quién?) de que Manuel Bartlett Díaz sea el director de la Comisión Federal de Electricidad en la administración presidencial de Andrés Manuel López Obrador. La discusión sin matices, lleva a todos a la estratagema de atacar y defender sin distingos, como si esta tercera transición fuera producto de la generación espontánea y no resultado de un largo proceso democratizador en el que todos —‘priistas’ y ‘chairos’— fueron igualmente participantes.

En efecto, pocas de las muchas decisiones anunciadas en las últimas semanas por el ganador avasallante de la jornada electoral del 1 de julio, ha sido tan polémica —y cuestionada, y hasta rechazada— como la relativa a la propuesta de Bartlett Díaz como próximo titular de la CFE. El pasado viernes 27 de julio López Obrador hizo el anuncio, y ante el rechazo a la propuesta de Bartlett, por parte de innumerables voces que antes habían respaldado el proyecto lopezobradorista —incluso de su ex coordinadora de campaña, Tatiana Clouthier, que se pronunció en contra de dicha propuesta—, justificó su decisión argumentando que el ex Secretario de Gobernación ha sido uno de los más importantes opositores a la reforma energética concretada durante el presente sexenio, y que su presencia en la CFE garantiza la defensa de la industria eléctrica nacional.

Esto, además, ha generado un intenso e interesante debate en redes sociales, entre quienes rechazan el nombramiento de Bartlett y las decisiones de Andrés Manuel López Obrador, y quienes pretenden defenderlas con argumentos que no siempre son sustantivos, sino que más bien apelan al pasado, a la antidemocracia, al autoritarismo, al priismo y a una cantidad enorme de circunstancias que no están directamente relacionadas con los argumentos que se esgrimen. Por ejemplo, cuando en redes alguien cuestiona la nominación de Bartlett, hay docenas de cuentas que cuestionan las razones por las que en el pasado, esa misma persona que ahora cuestiona las decisiones del nuevo gobierno, no atacó a los priistas —como Bartlett— que tuvieron responsabilidades públicas y que dejaron al país en las circunstancias en las que se encuentran.

¿Existe conexión entre los argumentos? Evidentemente, no. Lo cierto es que es una cosa es lo que ocurrió en otras administraciones —particularmente la que está a punto de concluir, del presidente Enrique Peña Nieto— y otra muy distinta lo que ahora está ocurriendo. ¿Por qué? Por una cuestión básica de democracia. Quienes antes cuestionaban son los que ahora defienden, así como había muchos que antes defendían al priismo o panismo, y ahora cuestionan a López Obrador o a Morena; aunque también hay muchos que han evitado caer en el garlito de las justificaciones o descalificaciones sistemáticas, y que por eso de manera permanente han mantenido una postura crítica con todos los gobiernos.

Así, si esa falsa discusión no lograría pasar ni la más mínima prueba de la lógica del pensamiento por las falacias en las que incurren sus participantes, también es cierto que dicha discusión pretende inhibir el hecho de que la pluralidad y la riqueza en el intercambio público, fue lo que en gran medida ha impulsado este proceso democratizador del país que ahora abre la puerta a una tercera alternancia de partidos en el poder presidencial en México, en menos de dos décadas.

PLURALIDAD Y LIBERTADES

Muchos de los que ahora defienden, antes cuestionaron y lo hacían con fuerza. Qué bueno que haya sido así, porque esa convicción denodada de millones de personas por no permitir la reinstauración de un régimen de partido hegemónico en México luego del año 2000 —primero con las dos administraciones panistas, y luego con la actual emanada del PRI que está a pocas semanas de entregar el poder presidencial—, fue la que se dejó sentir de manera permanente a través de la crítica y el cuestionamiento a las decisiones de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.

Esas mismas voces, ahora deben reconocer que ellos representan a una porción del país que fue creciendo gracias a la convicción que paulatinamente fueron generando en más personas, sobre la necesidad de reprobar a los dos partidos que gobernaron el país del año 2000 a la fecha, y de buscar una tercera alternancia.

En esa misma medida, deberían también reconocer que si bien la democracia está determinada por una mayoría que se sobrepone en las decisiones —todos los que le dieron el triunfo no sólo a Andrés Manuel, sino a una cómoda mayoría de diputados federales, senadores, diputados locales y alcaldes emanados de Morena—, en el otro extremo existe una minoría que asume sus costos, pero que debe ser respetada tanto en sus convicciones como en la posibilidad de establecer posturas críticas, sin ser aplastada, cuestionada o perseguida por no estar de acuerdo. De hecho, en ello ha radicado la construcción de la democracia mexicana en los últimos tiempos.

Pensar de otra manera, y rechazando los argumentos de quienes hoy son minoría —argumentando que en otros tiempos ellos no cuestionaron ni rechazaron como ahora lo hacen frente a las decisiones del próximo Presidente—, lo único que hacen es descalificar su propio papel y relevancia como opositores en el pasado. Es cierto que muchos de los que ahora cuestionan fueron quienes defendieron o sirvieron en regímenes anteriores. Pero también lo es, que quienes entonces ejercieron ese papel no fueron aplastados a partir de argumentos engañosos ni de las descalificaciones que ahora se pretenden validar, como una forma propia de nuestra democracia.

Al final, queda claro que la democracia está construida con base en la pluralidad, y que ese es un valor que nadie, ninguna sociedad, debiera perder. En México no habrá forma de que se inhiba el intercambio público, porque los mexicanos tenemos más de dos décadas no sólo ejerciéndolo, sino haciéndolo piedra angular del proceso democratizador que periódicamente evalúa a los gobernantes.

¿ACTO DE FE?

Queda claro que la victoria de López Obrador es un reconocimiento al enorme liderazgo y reconocimiento que goza entre la mayoría de los ciudadanos; pero también lo es, que muchas de las personas que votaron por él o por su partido, lo hicieron en rechazo de otras fuerzas políticas o de otras prácticas, y no necesariamente como un acto de fe. Eso debería quedarnos claro a todos, y por eso mismo deberíamos todos nutrir el intercambio libre de ideas —independientemente de su contenido— y no proscribirlo. Incurrir en ello equivaldría a dinamitar la democracia que hemos construido los mexicanos desde la victoria, y desde la derrota.

Onda cálida: Caníucla

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Carlos R. Aguilar Jiménez.


Del hemisferio austral del mundo, donde en este mes de julio están en pleno invierno, nevando copiosamente en el sur de Argentina o Chile, el Sol, en su camino anual del trópico de Capricornio al de Cáncer, cruzó arriba del meridiano de Oaxaca y esta latitud, el día ascio (sin sombra), el 8 de mayo, irradiando a plomo, directa, verticalmente, toda su energía que se transforma en calor conforme sigue su camino al solsticio de verano, para después regresar al sur recalentando tierra y mar, elevando la temperatura del hemisferio norte, como condición indispensable para que se formen los huracanes de esta temporada.

El sol que es el motor de la Tierra, la fuente de toda la energía que recibimos, viene ahora en el cielo de regreso a Oaxaca a donde llegará a ocupar la vertical el próximo 5 de agosto, segundo día ascio, en correlación con los días de Canícula, temporada meteorológica del año que significa “Días de canes”, días de perros, de calor de perros, porque según los egipcios que veneraban la estrella perro: Sirio o Alfa del Can Mayor, la más brillante del cielo y Proción, Alfa del Can Menor, al ubicarse en Canícula el Sol en la misma posición, entre los canes, se sumaba el calor de estas estrellas al solar, elevando, como sucede estos días la temperatura al máximo. Los egipcios como pueblo precientífico no sabían las causas de la onda cálida de Canícula que desde entonces se manifiesta, como este año con temperatura extrema causando incluso deje de llover; de cualquier forma es condición fundamental para que el mar se recaliente y evaporen kilómetros cúbicos de agua que luego, en agosto, septiembre y octubre, en forma de lluvia caerá sobre tierra y mar. No ha llovido como años anteriores y por ello este será un año seco y ondas cálidas. La sequía intraestival, conocida también como Canícula o Veranillo no terminará hasta la segunda quincena de agosto y, en este período las temperaturas en algunos lugares del istmo o costa alcanzarán, como en Tequisistlán, 41.5 grados y así seguirá, hasta que los huracanes se desplacen rumbo al sureste mexicano o donde quiera que vayan, se nuble, llueva y baje la temperatura ambiental, mientras tanto en Oaxaca cerca del día ascio del 5 de agosto, debemos evitar exponernos directamente al sol, hidratarse constantemente y procurar no consumir alimentos en lugares insalubres, especialmente en la calle donde por la onda cálida de canícula, los gérmenes proliferan y pueden enfermar a quienes comen microbios infecciosos. Seguramente al terminar la Canícula comenzarán las lluvias y como sucede cada año, gracias a los huracanes y al hecho de estar en la franja angosta de Norteamérica, Oaxaca recargará  mantos freáticos y tendremos el clima fresco que ha desaparecido por la escasez de nubes y lluvias, debido en parte al El Niño y otra serie de circunstancias naturales, que están siendo bien aprovechadas por los fundamentalistas verdes y fanáticos ambientalistas para culparnos por nuestros pecados de esta situación natural canicular.

Inaceptable, el afán de convertir nuestros sitios emblemáticos en vendimias y tianguis

No queda claro a quién se le ocurrió, pero lo que sí sabemos es que el resultado ha sido funesto. En Oaxaca, varios de los espacios públicos más emblemáticos de nuestra capital han sido cedidos a vendedores ambulantes que, independientemente de la organización social o su lugar de origen, agreden y degradan espacios que, además de ser sitios históricos o referentes de nuestra ciudad, deberían ser y estar al cuidado de todos. Si algo nos duele como oaxaqueños, es ver espacios como el zócalo citadino, o el Edificio Central Universitario, despojados a los oaxaqueños y devastados por el ambulantaje.

En efecto, desde hace poco más de una semana se denunció en medios de información y redes sociales la utilización del Edificio Central Universitario de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca, como un espacio para la venta de productos a manos del ambulantaje. La molestia de la ciudadanía se basaba no sólo en el hecho de que un espacio universitario se utilizara con fines comerciales —incluso en el supuesto de que dicho uso fuera en apoyo a alguna comunidad o grupo de artesanos—, sino sobre todo en el hecho de que ese es uno de los sitios más emblemáticos no sólo para la Universidad, sino para todos los oaxaqueños, que por su trascendencia debería estar reservado a ceremonias, protocolos y solemnidades universitarias, y no entregado al ambulantaje.

En esa lógica, es lamentable que haya sido el propio Director de la Facultad de Derecho de la UABJO, Miguel Ángel Vásquez Ramírez, quien haya entregado dicho espacio al ambulantaje. Al hacerlo, menospreció el hecho de que dicho edificio alberga uno de los sitios más emblemáticos para todos los universitarios (el Paraninfo); que su trascendencia histórica, tiene como origen que ese fue uno de los espacios que la confiscación de bienes al clero por parte del Estado, en el siglo XIX, convirtió en el centro del conocimiento y las ciencias, lo que antes había sido la sede del seminario pontificio, desde donde se cuestionaba y atacaba al Instituto de Ciencias y Artes, que forjó a quienes gobernaron el país durante toda la mitad de aquel siglo.

Quizá al director Vásquez Ramírez nunca le ha pasado por la cabeza impulsar la posibilidad de que dicho espacio pudiera quedar reservado para los mayores acontecimientos universitarios, y ser además un espacio para que los oaxaqueños, y quienes arriban a Oaxaca, pudieran conocer la estrecha relación que tiene la Universidad con el pasado, el presente y el futuro de nuestro estado, y del país.

Lejos de eso, Miguel Ángel Vásquez Ramírez decidió unilateralmente —porque su decisión no pasó por el acuerdo con el rector Eduardo Bautista Martínez— abrir el espacio para lo único que quizá él conozca (la vendimia, el ambulantaje y el comercio informal) a partir de una justificación pueril y hasta patética, y con el trasfondo de querer dar una obtusa demostración de poder a sus adversarios, que mantuvieron tomado dicho edificio durante varios meses a partir de la disputa por la Dirección de la Facultad. Así, en su lógica, si sus opositores querían el espacio para impartir cátedra, él puede ofrecerlo y darlo al ambulantaje.

Incluso lo aceptó públicamente en un comunicado que circuló entre los universitarios: “Ciertamente —reconoce Vásquez Ramírez— se está desarrollando una exposición artesanal de productos indígenas en el marco de las actividades referentes a la fiesta de la Guelaguetza. Se aclara que esta actividad se desarrolla en forma ordenada, supervisada y en apoyo a nuestros productores 100 por ciento oaxaqueños, ante la falta de oportunidades y espacio para dar a conocer sus productos a los visitantes nacionales y extranjeros.

“Asimismo, informamos que la autorización se dio por escrito, por la Dirección de esta administración [la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales] y no por el Sr. Rector como se ha manejado por dichos medios y actores, y se da en beneficio de la Unión de Artesanos Oaxaqueños (UAO), los cuales sólo exhibirán sus productos de la fecha 16 de julio al 05 de agosto del año en curso, sin afectar las actividades académicas y administrativas.

También señalamos que la actividad es puramente enfocada a la integración y al respeto de la labor de nuestros artesanos oaxaqueños, que no genera ingresos económicos ni sustanciales para nuestra Unidad Académica. Todo lo anterior para desmentir rumores de cobros o daños al patrimonio universitario.”

La justificación, evidentemente, es tan patética como la imagen y el estado actual del emblemático Edificio Central Universitario.

Y LA CIUDAD…

Algo similar ocurre con el zócalo citadino. Invadido no sólo por protestas y campamentos, sino sobre todo por ambulantes, la plaza principal de la capital oaxaqueña hoy es todo menos el epicentro social y cultural que debiera ser, máxime en momentos como los actuales. Lejos de eso, el zócalo oaxaqueño es otro de los espacios que les fue despojado a los oaxaqueños, no sabemos si por alguna autoridad indolente o incapaz de defender los espacios más emblemáticos que son propiedad de la ciudadanía, o por alguna organización a la que sólo le importan sus negocios e intereses, pero no el bien de la propia ciudad.

El caso es que, hoy, el zócalo ya no tiene un espacio disponible para otro vendedor ambulante: todos en absoluto, están ocupados lo mismo por gente que vende ropa aparentemente fabricada en Oaxaca —hay quienes dicen que es mercancía importada de China— que hippies y rastas provenientes de la Ciudad de México, que venden productos que no tienen ninguna relación con nuestra cultura o tradiciones; hay también vendedores de plata, cerámica, y diversos objetos y enseres que tienen un fin eminentemente comercial y que, de nuevo, nada tienen que ver con Oaxaca y sus artesanos o productores.

Eso mismo pasa con otros sitios, despojados a la gente, como la calle de Gurrión, el Jardín El Pañuelito, el Andador Turístico de la calle de Alcalá, los alrededores de los templos más importantes de la capital, y una cantidad enorme de calles que hoy están ocupadas por vendedores ambulantes que copan y lastiman a nuestra ciudad con su actividad irregular y con la invasión de los espacios que deberían ser para disfrute de toda la gente que vive aquí, y de quienes nos visitan.

AUSENCIA

Fue una tristeza corroborar que el zócalo citadino no pudo ser protagonista de ninguna de las actividades relacionadas con las fiestas de la Guelaguetza. No pudo ser así porque ese espacio ya le pertenece al ambulantaje. Y parece que nadie se preocupa por la defensa civilizada de esos sitios que eran, o deberían ser, de todos los oaxaqueños.

¡Sí hay agua en Marte!

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Carlos R. Aguilar Jiménez.


De todos los elementos de la Tabla Periódica que existen en el universo y, en particular en el Sistema Planetario Solar, además del fierro, níquel, carbón, oxígeno o hidrógeno, en forma combinada o compuesto, una molécula que abunda es el H20, hidróxido de oxígeno o agua, especialmente en la superficie de la Tierra y cometas, porque al ser una especie de mineral en estado líquido a temperatura superior a cero grados y menor a 100, cuando se convierte en vapor, se ha encontrado en estos días en el vecino planeta rojo, en Marte y, como líquido vital, sustento de la vida, el hallazgo incrementa notablemente las posibilidades que en el pasado “geológico” marciano, hayan existido seres vivos en ese planeta e incluso que actualmente los haya, como gérmenes, quizá parecidos a como los conocemos en nuestro planeta, aunque pudiesen ser diferentes: absolutamente marcianos.

¡Si, hay agua en Marte!, la Agencia Espacial Europea confirmó esta semana la existencia de un lago subterráneo salado, de agua mineralizada con extensión de aproximadamente 20 kilómetros de ancho bajo una capa de hielo ubicada cerca del polo sur marciano, donde las temperaturas son inferiores a cero grados, por lo que debería ser hielo, no agua líquida, sin embargo, la mínima presión atmosférica del planeta y la cantidad de sal que contiene, permiten que el agua pueda ser líquida a la temperatura marciana y en esa latitud. Según el informe publicado por la revista SCIENCE y dirigido por investigadores, astrónomos italianos, es el cuerpo más grande agua líquida que se ha encontrado en ese planeta. El descubrimiento basado  en observaciones de percepción remota de una sonda espacial europea, ha generado entusiasmo, no únicamente entre los expertos, que desde hace tiempo han tratado de probar que hay agua en Marte, sino que, también entre los terrícolas inteligentes, especialmente ahora que Marte está tan cerca de nuestro planeta, especialmente el 27 de este mes cuando ocurrirá el máximo acercamiento desde hace 15 años y, no volverá a aproximarse tanto otra vez, sino hasta el 2023, por lo que la asociación entre el hallazgo de agua marciana y su máximo acercamiento ha despertado un gran interés por observar telescopicamente a Marte.

El descubrimiento comprobado de existencia de agua en Marte, si bien no determina la profundidad del lago de agua marciana, tampoco permite especificar si es un lago subterráneo, un manto freático, un acuífero o incluso un manto de lodo, lo cierto es que Si, hay agua líquida en Marte y facilita aún más la perspectiva para el próximo viaje tripulado porque no será indispensable llevar tanta agua a bordo de la nave, ya que los astronautas una vez en la superficie marciana podrían enviar robots o, incluso antes se habrían enviado, para que la trasladen y purifiquen y así, el hallazgo de agua en Marte publicado por SCIENCE se convierte en la mejor noticia publicada en este siglo…

PRI-RIP

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Carlos R. Aguilar Jiménez.


No trato una insinuación o deducción respecto de que descanse en paz <Requiescat in Pace > el partido político PRI, luego que durante casi un siglo gobernó absolutamente el país y ahora es partido minoritario  a nivel federal y nimio en preferencias electorales y lógicas de los mexicanos, sino que trato una consecuencia de lo que dice se sempiterno ultra beneficiado militante, Fabio Beltrones, al analizar las causas de la derrota que ha llevado a agonizar al PRI-RIP. Dijo que los excesos de corrupción, la desigualdad, los intolerables privilegios y la desatención de las necesidades más apremiantes de los ciudadanos, constituyeron factores que provocaron el descalabro electoral que llevó al PRI-RIP al tercer lugar como fuerza política y redujo su presencia en el congreso y eliminó el poco interés que todavía había de algunos ciudadanos ingenuos por el PRI, partido del que creían podría reivindicarse con la gente.

Estadísticamente el PRI, del que acomodando letras de su siglas queda también como RIP, está en agonía y, en función de los resultados de aceptación popular que tenga AMLO y gobernantes de MORENA, dependerá su resurrección o colocación del último clavo de su sarcófago (porque no será un ataúd, sino un sarcófago estilo egipcio), porque no se trata de la muerte de cualquiera, sino de una institución que nació honesta y comprometida con la sociedad y así funcionó décadas, hasta que la corrupción, indolencia, torpeza y deshonestidad de sus gobernantes se convirtió en su definición política e individual, transformándose de partido político, en dinastía, mafia familiar donde se heredan cargos públicos y se reparte dinero en abundancia, hasta 2018, cuando por fin los ciudadanos, hartos y ahítos de sus: “intolerables privilegios y excesos de corrupción”, decidieron casi en tumulto votar por otra opción, que si bien en este momento MORENA tiene para mi el beneficio de la duda, existen posibilidades sea diferente y por lo menos termine con la corrupción, impunidad e inseguridad que vive México, y eso será inmenso beneficio, no únicamente para la gente joven, incluidos los votantes, quienes al observar que: ¡sí hay modificaciones positivas y beneficios sociales! en las próximas elecciones seguramente nadie en su sano juicio votaría por el PRI-RIP, enterrando sin santos oleos su sarcófago y, para abajo, por si se quiere salir… No trato un hecho, tendrán que transcurrir por lo menos 100 días del nuevo gobierno, y solo entonces sabremos lo que espera al PRI-RIP, que mañosamente cambie de nombre para sobrevivir o simplemente muera y “Requiescat In Pace”, aunque quizá no es posible descanse en paz, porque los malignos no van al cielo a descansar, van a los últimos círculos del infierno, donde serán torturados burocráticamente, exigiendo cohechos, sobornos o tráfico de influencias; “Per secula seculorum requiescat in pace PRI-RIP”.

El rescate de los jóvenes sin empleo, un reto de gran calado en los años por venir

Entre las luces y sombras que va ofreciendo la administración de Andrés Manuel López Obrador sobre sus proyectos y prioridades, hay una que debería destacar de entre todas: aquella que pretende rescatar del desempleo y de la deserción escolar a millones de jóvenes mexicanos, que hoy son conocidos como “ninis”, porque ni estudian ni trabajan. Independientemente de si se está o no de acuerdo con el AMLO candidato o con el AMLO adversario, vale la pena intentar comprender a fondo su propuesta para los jóvenes ya que este parece uno de los varios rubros olvidados en los últimos años.

En efecto, casi inmediatamente después de ganar la elección presidencial, López Obrador tuvo una reunión con la cúpula empresarial del país, del que emanó un acuerdo que para muchos ha sido polémico, pero que si se lleva a cabo correctamente, podría marcar un verdadero parte aguas para un sector de la juventud mexicana que ha estado marginado de las oportunidades de empleo y formación académica.

En aquella ocasión, luego del primer encuentro privado entre López Obrador y el sector empresarial —que tuvieron una historia de desencuentros durante el periodo de campaña, en el que cruzaron diversas acusaciones— el ex candidato de la Coalición Juntos Haremos Historia y el presidente del CCE, Juan Pablo Castañón ofrecieron una conferencia de prensa conjunta. A decir de ambos personajes la propuesta de emplear a jóvenes como aprendices, programa que se implementará a partir del 1 de diciembre y que se prevé beneficie a 2.6 millones de personas, fue bien aceptado por los empresarios.

¿En qué consiste dicho programa? López Obrador dio algunas luces en su libro “2018: La salida”. La idea de Jóvenes construyendo el futuro —explica López Obrador— está inspirada en las acciones que Franklin D. Roosevelt llevó a cabo durante la Gran Depresión para reactivar la economía norteamericana. En el caso mexicano se plantea ir casa por casa, inscribiendo a jóvenes para incorporarlos al trabajo y al estudio.

El programa tendrá tres objetivos generales: 1) Integrar a los jóvenes a las actividades académicas o laborales; 2) Alejarlos del desempleo y de conductas antisociales; y 3) Preparar la reserva de trabajadores capacitados para las actividades productivas que se esperan por el próximo crecimiento económico. Se intentará apoyar a 2,300,000 jóvenes que se integrarán al trabajo o a la capacitación para el trabajo. Esos jóvenes serán aprendices en empresas pequeñas, medianas o grandes, cercanas a sus casas, tanto del sector privado como del sector público.

Las actividades que se proyecta impulsar en el sector privado serán las agropecuarias, pesqueras, turismo, industria y servicios. En el sector público se apoyarán las actividades en Pemex y en la industria eléctrica; en mantenimiento de infraestructura, en remodelación de parques, jardines, calles y edificios públicos, construcción y en la siembra de árboles maderables y frutales. Cada joven reciba el equivalente a 1.5 salarios mínimos. Se calcula una erogación de al menos 99,360 millones de pesos al año.

La propuesta señala que es necesaria la coordinación con las empresas, pues los jóvenes deben estar bajo la responsabilidad de un empresario tutor. El gobierno transferirá el sueldo de los jóvenes aprendices. También se prevén algunos controles para minimizar los riesgos de simulación o corrupción: para que el pago continúe, será necesario un informe mensual sobre las actividades que desempeña el joven. La propuesta también enfatiza que no se debe suplantar a un trabajador ya existente por un joven para que funja como un trabajador subsidiado. Al final del periodo de apoyo, una vez que el joven haya adquirido habilidades clave para emplearse, el gobierno buscará la incorporación definitiva de los jóvenes a la actividad económica.

PROYECTO POSIBLE

La idea propuesta por López Obrador, explica el académico de la UNAM Tomás Pérez Alvarado (https://educacion.nexos.com.mx/?p=1416) ha gustado a la iniciativa privada. Jóvenes construyendo el futuro tiene la doble particularidad de proporcionar la necesaria capacitación del capital humano sin costo monetario para el empresario. Pero su brillo puede obnubilar la vista. El programa tiene un claro objetivo a largo plazo que puede perderse si no se toman las medidas adecuadas. Jóvenes construyendo el futuro pretende ser más que un programa de empleo temporal, busca ser la base que permita que los jóvenes reciban las competencias necesarias y pertinentes para insertarse en un mercado laboral. Para que ello ocurra deberá enfrentarse a varios retos: normativos, logísticos, en la supervisión del desarrollo de habilidades y de inserción laboral

De entrada, diversas normatividades deberán ser adecuadas para que se pueda instrumentar de manera efectiva y minimizar los riesgos. Un ejemplo de una buena idea que puede desvirtuarse y convertirse en un trámite más son las prácticas profesionales. Aun cuando existe un consenso sobre las ventajas que representan las prácticas profesionales en la adquisición de habilidades para el empleo —paradójicamente— ha sido un concepto casi olvidado en nuestra legislación educativa y en la legislación laboral. En la actualidad, el concepto no se encuentra presente ni en la Ley General de Educación ni en la Ley Federal del Trabajo. Las prácticas profesionales se han convertido, en muchos casos, en un trámite burocrático que el alumno debe sortear para completar los requisitos administrativos que la escuela le plantea. Ese es un camino que debe evitar el nuevo programa destinado a los jóvenes. Sin embargo, con la mayoría en ambas cámaras legislativas, no sería difícil revisar al menos dos artículos relacionados con la figura de aprendiz: el artículo 47 de la Ley General de Educación (que se refiere a los contenidos de la educación definidos en planes y programas de estudio), y el 153 de la Ley Federal del Trabajo (que se refiere a la capacitación y adiestramiento en los centros de trabajo).

Otro de los retos de la propuesta de López Obrador está en encontrar los mecanismos para desarrollar la logística que un proyecto de esa magnitud requiere: llegar a todos los rincones del país para detectar las empresas, establecer con ellas los mecanismos necesarios para la adopción responsable de un aprendiz, y encontrar los instrumentos más adecuados para la distribución de recursos. La experiencia demuestra que estructuras demasiado rígidas entorpecen la oportunidad de este tipo de propuestas. Es tan atractivo el programa, que múltiples actores políticos y gremiales querrán un papel protagónico.

RESULTADOS VERIFICABLES

El último eslabón de la estrategia, y con la cual se ponderará su verdadera eficacia, es la inserción laboral de los jóvenes, explica el autor citado. Por ello parece buena idea que el programa se coordine desde la Secretaría del Trabajo. El constante monitoreo de los jóvenes aprendices podrá anticipar las oportunidades de contratación en la empresa en la que desarrollan sus actividades. Serán necesarias acciones coordinadas entre diversas dependencias del gobierno. Jóvenes construyendo el futuro se presenta como el más ambicioso proyecto de capacitación y empleabilidad de las últimas décadas. Puede rendir grandes frutos. Pero deberá contar con el trabajo coordinado del gobierno, los empresarios y la sociedad civil.