Imprescindibles lluvias
Carlos R. Aguilar Jiménez.
El sol no sale por el oriente todos los días en el mismo lugar en el transcurso del año debido a la inclinación del eje de rotación de la Tierra respecto de su plano de traslación, y así el astro Dios se mueve del Trópico de Capricornio al de Cáncer de ida y vuelta cada año, generando las estaciones, que no son iguales en todo el mundo, porque las clásicas cuatro: primavera, verano, otoño e invierno si existen en Europa y EU, regiones nórdicas, pero Oaxaca que se ubica entre los trópicos y el ecuador, únicamente tiene dos estaciones: sequía y lluvias.
En las escuelas y prácticamente en todos lados se enseña, como si viviéramos en España, que hay cuatro estaciones, 2 días de solsticios y dos equinoccios, sin mencionar nunca los 2 días ascios (sin sombra) porque estos dos últimos fenómenos solares no existen en países del norte y por ello no los incluyen, ni los mismos mexicanos que redactan los libros de texto, no obstante, el 8 de mayo y 5 de agosto en Oaxaca son días ascios y, el 8 está señalado en Monte Albán respecto de alineaciones cósmicas del Observatori, el edificio J y horizonte, porque eran días sagrados, los momentos más trascendentes del año en relación con el calor, las lluvias, agricultura y economía. Si no llueve no hay cosechas, si no hay granos no hay comida ni posibilidades de vivir, así que los pueblos prehispánicos veneraban el 8 de mayo y 5 de agosto, y si hoy a la mayoría no conoce estos días, lo cierto es que gracias a que el Sol se ubica en los respectivos días ascios del mundo, el agua del mar se calienta a tal nivel, que se producen huracanes, ciclones y tormentas tropicales que precipitan lluvias tanto en el mar como en los continentes, alcanzando las precipitaciones inmensas extensiones de tierra, como comenzará a suceder a partir de estos días al terminar la canícula por desplazarse el sol rumbo al sur del mundo y pasar arriba de Oaxaca este 5 de agosto.
Las lluvias comienzan a regularizarse porque la radiación solar en vertical, cayendo a plomo por estar el sol en el meridiano, llegará a Oaxaca el domingo 5 y en toda nuestra latitud se evaporan miles de kilómetros cúbicos de agua, terminando la estación de sequía y normalizando la de lluvias. Desde el 5 de agosto en adelante los huracanes serán poderosos y grandes, descargando agua en abundancia, recargando mantos freáticos, escorrentías, arroyos y ríos, y quizá represas, porque este año no ha sido de suficientes lluvias, por lo que en los próximos dos meses esperemos llueva diario para que se rescate algo de la lluvia que fluye libremente y regresa al mar, porque no hemos sido lo suficientemente inteligentes para llenar de represas todo el territorio oaxaqueño donde llueve cinco meses y de sequía son siete, en función del ciclo hidrológico que corresponde al sureste mexicano e istmo, donde el Atlántico y Pacífico únicamente estar separados por menos de 400 kilómetros en línea recta de Salina Cruz a Coatzacoalcos.
El pleno del TSJE inicia su segundo periodo ordinario de sesiones
El decano de los magistrados, Crescencio Martínez Geminiano y el juez César Cervantes Hernández fueron electos como integrantes de la Junta de Administración, Vigilancia y Disciplina del Poder Judicial del Estado
El titular del Poder Judicial del Estado, magistrado Raúl Bolaños Cacho realizó este jueves la declaratoria oficial de la apertura del segundo periodo ordinario de sesiones del Pleno del Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJE), correspondiente al año 2018.
En esta Sesión, con fundamento en el Decreto 1539 aprobado el pasado martes 31 de julio por la LXIII Legislatura, publicado el 1 de agosto en el Periódico Oficial del Estado, el Pleno de magistrados del TSJE eligió a los integrantes de la Junta de Administración, Vigilancia y Disciplina del Poder Judicial del Estado, órgano colegiado destinado específicamente a la función administrativa del Poder Judicial en referencia.
Con base a las ternas propuestas por el Magistrado Presidente, Raúl Bolaños Cacho, el Decano de los magistrados, Crescencio Martínez Geminiano y el juez, César Cervantes Hernández, por mayoría de votos del Pleno de magistrados del TSJE, fueron electos como integrantes de esta Junta, que igualmente será presidida por Bolaños Cacho.
En su destacada carrera judicial a lo largo de 43 años de servicio, el magistrado Martínez Geminiano ha sido Juez de Primera Instancia en la mayoría de los distritos judiciales del Poder Judicial del Estado, y el 15 de mayo de 1987 fue nombrado magistrado integrante del Pleno del TSJE, del cual es, el Magistrado Decano. También ha fungido Presidente del Tribunal Estatal Electoral y catedrático de la Facultad de Derecho de la UABJO, de donde egresó como licenciado en derecho. Es Coautor de libro “Juicio Oral Penal” Reforma Procesal Penal de Oaxaca, Editorial Andrés Bello Mexicana S.A. DE C.V. para el sello Jurídica de las Américas. México 2008.
César Cervantes Hernández es licenciado en Derecho egresado de la URSE; con 32 años de servicio en el Poder Judicial, Cervantes Hernández se ha desempeñado como Ejecutor, Proyectista, así como juez en diversos juzgados del estado. También ocupó el cargo de Visitador del TSJE, así como Director del Centro de Mediación Judicial y Magistrado Supernumerario del Tribunal Estatal Electoral, entre otros.
El martes 31 de julio, la LXIII Legislatura aprobó diversas reformas a la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Oaxaca, en la cual se decretó la desaparición del Consejo de la Judicatura.
El pleno del TSJE inicia su segundo periodo ordinario de sesiones
El decano de los magistrados, Crescencio Martínez Geminiano y el juez César Cervantes Hernández fueron electos como integrantes de la Junta de Administración, Vigilancia y Disciplina del Poder Judicial del Estado
El titular del Poder Judicial del Estado, magistrado Raúl Bolaños Cacho realizó este jueves la declaratoria oficial de la apertura del segundo periodo ordinario de sesiones del Pleno del Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJE), correspondiente al año 2018.
En esta Sesión, con fundamento en el Decreto 1539 aprobado el pasado martes 31 de julio por la LXIII Legislatura, publicado el 1 de agosto en el Periódico Oficial del Estado, el Pleno de magistrados del TSJE eligió a los integrantes de la Junta de Administración, Vigilancia y Disciplina del Poder Judicial del Estado, órgano colegiado destinado específicamente a la función administrativa del Poder Judicial en referencia.
Con base a las ternas propuestas por el Magistrado Presidente, Raúl Bolaños Cacho, el Decano de los magistrados, Crescencio Martínez Geminiano y el juez, César Cervantes Hernández, por mayoría de votos del Pleno de magistrados del TSJE, fueron electos como integrantes de esta Junta, que igualmente será presidida por Bolaños Cacho.
En su destacada carrera judicial a lo largo de 43 años de servicio, el magistrado Martínez Geminiano ha sido Juez de Primera Instancia en la mayoría de los distritos judiciales del Poder Judicial del Estado, y el 15 de mayo de 1987 fue nombrado magistrado integrante del Pleno del TSJE, del cual es, el Magistrado Decano. También ha fungido Presidente del Tribunal Estatal Electoral y catedrático de la Facultad de Derecho de la UABJO, de donde egresó como licenciado en derecho. Es Coautor de libro “Juicio Oral Penal” Reforma Procesal Penal de Oaxaca, Editorial Andrés Bello Mexicana S.A. DE C.V. para el sello Jurídica de las Américas. México 2008.
César Cervantes Hernández es licenciado en Derecho egresado de la URSE; con 32 años de servicio en el Poder Judicial, Cervantes Hernández se ha desempeñado como Ejecutor, Proyectista, así como juez en diversos juzgados del estado. También ocupó el cargo de Visitador del TSJE, así como Director del Centro de Mediación Judicial y Magistrado Supernumerario del Tribunal Estatal Electoral, entre otros.
El martes 31 de julio, la LXIII Legislatura aprobó diversas reformas a la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Oaxaca, en la cual se decretó la desaparición del Consejo de la Judicatura.
Perspectiva de paz
Carlos R. Aguilar Jiménez.
Habiendo ganado las elecciones de forma aplastante respecto de la cantidad de votos que obtuvieron otros partidos políticos, antes mayoritarios hoy minoría, se entiende el triunfo de MORENA en virtud del hartazgo de la inmensa mayoría de mexicanos pobres, paupérrimos y olvidados por una partidocracia que se dedicó a enriquecer a políticos dejando a un lado su responsabilidad y compromisos como gobierno, permitiendo creciera la impunidad, corrupción y la injusticia social, situación que llevó al resentimiento nacional y polarización económica que derivó en aparición de grupos políticos inconformes, incremento de delitos, narcotráfico y constitución del crimen organizado, socavando la tranquilidad y acabando con la seguridad, conviviendo en un país casi en estado de guerra, ante la inmensa cantidad de asesinatos, secuestros, violaciones y todo tipo de delitos, que se supone podrían disminuir o acabarse el próximo sexenio presidencial.
Ganaron ex políticos del PRI con tendencia de izquierda y estará en el gobierno ciudadanos y políticos que eran disidentes, antagonistas y opositores al régimen tradicional, así que ahora que estarán en el poder no tendrán razón para marchar, bloquear, secuestrar o amenazar porque algunos izquierdosos se van a convertir en lo que más odiaban: gobernantes, y si además legalizan o regulan el consumo de drogas, nulificarán a narcotraficantes y crimen organizado, porque de las drogas o estupefacientes depende su economía e inmenso poder armamentista, así que, o se convierten en otro tipo de criminales o buscan trabajo ya que los consumidores de droga podrán comprarla sin problema en farmacias o sitios especializados y, disfrutarla en sus casas o lugares autorizados sin miedo de ser detenidos o extorsionados por el mismo gobierno.
La perspectiva de paz es así una posibilidad real, porque además, si se cumplen las promesas de AMLO de erradicar la corrupción, por lo menos la oficial, los corruptos tendrán que irse a otro lado o dedicarse honestamente a su desempeño, haciendo eficiente lo que hoy es un problema. La perspectiva de paz en Oaxaca también sería alta porque si se modifica al gusto y conveniencia de los profes de la Secta 22 la Reforma Educativa, ya no tendrán argumento para perjudicar a los niños pobres y se tendrían que dedicar, como a principios del siglo pasado, exclusivamente a enseñar, porque si el magisterio apoyó a AMLO ahora debe también apoyarlo en sus perspectivas de nación, recuperando Oaxaca su antigua tranquilidad y paz, y con ello la economía turística y convivencia social volvería ser uno más de los atractivos perdidos en nuestra ciudad y estado, pero todo depende de que cumpla AMLO sus promesas y también traiga SEDESOL.
¿Ante quién, o para qué, está AMLO ‘nominando’ servidores públicos para cargos en el próximo sexenio?
Desde varios meses antes de la elección presidencial, Andrés Manuel López Obrador hizo públicos los nombres de varias personas que lo acompañarían en su gobierno, si llegaba a ganar la votación. La misma noche del 1 de julio, complementó dicha lista de próximos funcionarios, y en las semanas siguientes ha ido incrementando el nombre de las personas a las que él mismo ha dicho que ‘propone’ para diversas responsabilidades. ¿Ante quién, y para qué, Andrés Manuel habla de ‘propuestas’ o ‘nominaciones’, si en el sistema presidencial actual, el Titular del Poder Ejecutivo federal nombra y remueve libremente a casi todos los funcionarios de su administración?
En efecto, las ‘propuestas’ o ‘nominaciones’ hechas por López Obrador abren varias posibilidades, que deberían llevarse a los hechos y no ser sólo poses para dar la apariencia de que consulta o considera a la ciudadanía en el nombramiento de funcionarios, aunque en realidad dichas propuestas sean lanzadas sin que constitucional o legamente exista a quién, y cómo proponerlos. La cuestión no es menor porque, de haber una actitud verdaderamente democrática, el próximo gobierno de Andrés Manuel López Obrador tendría que impulsar el tránsito del modelo presidencial que existe actualmente en el país, a uno semi parlamentario en el que las decisiones y la conformación del gabinete resulte del consenso entre el Ejecutivo y el Congreso.
Como punto de inicio, habría que considerar cuáles son algunas de las características que diferencian a ambos modelos. En un modelo presidencial, como el que existe actualmente en México, el Presidente es el titular del Poder Ejecutivo Federal, y él nombra y remueve libremente a prácticamente todos los funcionarios de su administración, salvo a los empleados superiores de Hacienda y algunos otros a los que específicamente señala la Constitución que deben recibir el aval del Senado. En un sistema parlamentario, o semi parlamentario, la conformación del gobierno se hace a partir del consenso entre el Ejecutivo con el Poder Legislativo y, de hecho, en un sistema puramente parlamentario, el gobierno se conforma con integrantes del Congreso o Parlamento.
Ahora bien, ¿a qué funcionarios, y ante quién, debe ‘nominar’ o ‘proponer’ actualmente el Presidente? El artículo 89 constitucional lo dice textualmente: es facultad del Titular del Poder Ejecutivo Federal, nombrar y remover libremente a los Secretarios de Estado, y “remover a los embajadores, cónsules generales y empleados superiores de Hacienda, y nombrar y remover libremente a los demás empleados de la Unión, cuyo nombramiento o remoción no esté determinado de otro modo en la Constitución o en las leyes”. Esta disposición, adicionalmente, señala que los empleados superiores de Hacienda y de Relaciones Exteriores entrarán a ejercer su cargo el día de su nombramiento, pero que si no son ratificados por el Senado “dejarán de ejercer su encargo”.
E incluso, dicho precepto dispone: En los supuestos de la ratificación de los Secretarios de Relaciones y de Hacienda, cuando no se opte por un gobierno de coalición, si la Cámara respectiva no ratificare en dos ocasiones el nombramiento del mismo Secretario de Estado, ocupará el cargo la persona que designe el Presidente de la República; (fracción II).
¿A qué otros funcionarios más puede ‘proponer’ o ‘nominar’ el Presidente? Las fracciones III y IV del artículo 89 constitucional lo establecen: Nombrar, con aprobación del Senado, a los embajadores, cónsules generales, empleados superiores de Hacienda y a los integrantes de los órganos colegiados encargados de la regulación en materia de telecomunicaciones, energía y competencia económica (fracción III); y nombrar, con aprobación del Senado, los Coroneles y demás oficiales superiores del Ejército, Armada y Fuerza Aérea Nacionales (fracción IV). Fuera de esos casos, la Constitución señala que el Presidente puede intervenir en el nombramiento del Fiscal General de la Nación, en los términos del artículo 102. Y nada más.
Entonces, ¿por qué López Obrador habla de tantas ‘propuestas’ o ‘nominaciones’, si no cuenta con un mecanismo constitucional/legal para validar o someter a consideración dichas propuestas?
INTERROGANTES
La decisión del próximo Presidente por someter al escrutinio público, desde meses antes, a quienes serán los integrantes de su equipo de trabajo, parece saludable en la medida en que se termina con la vieja idea del ‘piñatazo’ de posiciones y cargos que fue muy común durante las administraciones anteriores.
Sin embargo, una cosa es ese sometimiento voluntario al escrutinio ciudadano, y otra cosa que las ‘nominaciones’ o ‘propuestas’ pudieran tener algún efecto sobre las decisiones tomadas por el Presidente —que, valga decirlo, además son decisiones que se encuentran dentro de sus facultades constitucionales—. El mejor ejemplo de ello es la defensa que ha hecho López Obrador de Manuel Bartlett como próximo director de la Comisión Federal de Electricidad, frente a las opiniones divididas que dicho anuncio ha provocado incluso entre su equipo de campaña, y ahora de transición.
Por esa razón, el próximo Presidente debería clarificar cuál es su intención al ‘nominar’ o ‘proponer’ a los integrantes de su gabinete, a los que según la Constitución es su facultad exclusiva nombrar y remover, pero no proponer. Es una estratagema hablar de nominaciones o propuestas, cuando legalmente no existe un mecanismo para que alguien —el Senado, la Cámara de Diputados, las Legislaturas de las entidades federativas, o incluso los ciudadanos— se pronuncie respecto de dichas propuestas.
Más bien, pudiera ser un mecanismo lo mismo para medir el ánimo ciudadano frente a decisiones que pudieran llegar a ser sensibles —tal es el caso de Bartlett, sobre quien Andrés Manuel ya reiteró que de todos modos será el próximo director de la CFE—, que para evadir la responsabilidad directa del nombramiento, frente a una masa amorfa e inconsistente en cuanto a la expresión de aprobación o de rechazo, como lo puede llegar a ser la aclamación popular o la opinión pública, que se aprecian en apariencia pero que no tienen una forma clara y precisa de ser cuantificadas.
¿TRÁNSITO O DEMAGOGIA?
De haber voluntad, quizá este sería el primer paso para transitar de un régimen presidencial a uno semi parlamentario, o cuando menos a un gobierno de coalición a pesar de que con su cómoda mayoría legislativa, hoy Andrés Manuel tampoco necesitaría aliarse con nadie en el Congreso para hacer gobierno según las reglas establecidas. Este es un punto que no debemos perder de vista, porque lo que está en juego es quién será el responsable por los nombramientos, o ‘propuestas’, o ‘nominaciones’ que haga el próximo Presidente, y los resultados que entreguen dichos funcionarios.
Guelaguetza: marca registrada
Carlos R. Aguilar Jiménez.
Quizá no sea posible porque se supone la Guelaguetza es fiesta del pueblo y para el pueblo o, al menos es su origen, no obstante, como todo incluidas las tradiciones, con el transcurso del tiempo se evoluciona y debemos adaptar todo o sus partes a nuevas circunstancias, y así con la Guelaguetza, que de ser una fiesta de Oaxaca de Juárez que se realizó desde el principio en el Cerro del Fortín, actualmente están proliferando guelaguetzas por todos lados, remedos, simulacros y copias baratas de esta gran fiesta folklórica.
Comenzaron a desvirtuar copiando la Guelaguetza, primero los profes de la Secta 22 realizando una pirata en el estadio del ITO, donde bailaban y todavía lo hacen, bailarines de pacotilla que entretienen a quienes no exigen calidad ni virtuosismo en ninguna actividad, conformándose con lo que haya y así, siguiendo el mal ejemplo ahora realizan copias de guelaguetza en el Tule, Etla, Tlacolula, Xoxo y también en restaurantes, bares y todo lugar donde se pueda reunir un grupo de danza folklórica que medio bailen la danza de la Pluma y otros bailes regionales para engañar a la gente y conseguir dinero con el pretexto de la guelaguetza, porque no existe control, regulación, seriedad ni derechos de autor para su presentación con este nombre: Guelaguetza, como sucede, por ejemplo con el mezcal que tiene un Consejo Regulador o la denominación de origen y marca registrada de otros productos y todo lo que requiere control, por lo que la Guelaguetza también debiera regularse y evitar en el el futuro próximo la Guelaguetza, con mayúscula, se convierta en una pachanga, un espectáculo de vodevil que cualquiera puede presentar, demeritando y desprestigiando un espectáculo que todavía, hoy, incluso con dos presentaciones el primer lunes y en la octava, comienza a ser, aunque todavía no, una feria comercial que puede perder su identidad y espíritu folklórico, étnico o autóctono respectivo.
La Guelaguetza debe ser una Marca Registrada, tener una especie de Denominación de Origen oFranquicia que evite cualquiera la pueda representar en cualquier aldea, cantina o restaurante, porque se trata de una expresión cultural, folklórica y artística de danza, música, generosidad y tradiciones que se debe respetar, cuidar y conservar más o menos como ha sido desde hace 80 años, evitando así que cualquiera la copie y convierta en festejo vulgar y prosaico, como sucede en un restaurante de la calle de Alcalá donde, si no dan risa sus dizque bailarines, dan lastima por la pobre calidad de su representación, contexto del que no se dan cuenta quienes no son de Oaxaca y se van con la idea de que esos paupérrimos bailes que presentan, son la Guelaguetza, cuando apenas si llegan a una presentación mediocre de lo que es la auténtica esencia de la Guelaguetza, y lo mismo con los profes y todas las aldeas que se copian impunemente la Guelaguetza de Oaxaca de Juárez…después los chinos copiaran la Leyenda Donají y la misma Guelaguetza o hasta Disney
Onda cálida: Caníucla
Carlos R. Aguilar Jiménez.
Del hemisferio austral del mundo, donde en este mes de julio están en pleno invierno, nevando copiosamente en el sur de Argentina o Chile, el Sol, en su camino anual del trópico de Capricornio al de Cáncer, cruzó arriba del meridiano de Oaxaca y esta latitud, el día ascio (sin sombra), el 8 de mayo, irradiando a plomo, directa, verticalmente, toda su energía que se transforma en calor conforme sigue su camino al solsticio de verano, para después regresar al sur recalentando tierra y mar, elevando la temperatura del hemisferio norte, como condición indispensable para que se formen los huracanes de esta temporada.
El sol que es el motor de la Tierra, la fuente de toda la energía que recibimos, viene ahora en el cielo de regreso a Oaxaca a donde llegará a ocupar la vertical el próximo 5 de agosto, segundo día ascio, en correlación con los días de Canícula, temporada meteorológica del año que significa “Días de canes”, días de perros, de calor de perros, porque según los egipcios que veneraban la estrella perro: Sirio o Alfa del Can Mayor, la más brillante del cielo y Proción, Alfa del Can Menor, al ubicarse en Canícula el Sol en la misma posición, entre los canes, se sumaba el calor de estas estrellas al solar, elevando, como sucede estos días la temperatura al máximo. Los egipcios como pueblo precientífico no sabían las causas de la onda cálida de Canícula que desde entonces se manifiesta, como este año con temperatura extrema causando incluso deje de llover; de cualquier forma es condición fundamental para que el mar se recaliente y evaporen kilómetros cúbicos de agua que luego, en agosto, septiembre y octubre, en forma de lluvia caerá sobre tierra y mar. No ha llovido como años anteriores y por ello este será un año seco y ondas cálidas. La sequía intraestival, conocida también como Canícula o Veranillo no terminará hasta la segunda quincena de agosto y, en este período las temperaturas en algunos lugares del istmo o costa alcanzarán, como en Tequisistlán, 41.5 grados y así seguirá, hasta que los huracanes se desplacen rumbo al sureste mexicano o donde quiera que vayan, se nuble, llueva y baje la temperatura ambiental, mientras tanto en Oaxaca cerca del día ascio del 5 de agosto, debemos evitar exponernos directamente al sol, hidratarse constantemente y procurar no consumir alimentos en lugares insalubres, especialmente en la calle donde por la onda cálida de canícula, los gérmenes proliferan y pueden enfermar a quienes comen microbios infecciosos. Seguramente al terminar la Canícula comenzarán las lluvias y como sucede cada año, gracias a los huracanes y al hecho de estar en la franja angosta de Norteamérica, Oaxaca recargará mantos freáticos y tendremos el clima fresco que ha desaparecido por la escasez de nubes y lluvias, debido en parte al El Niño y otra serie de circunstancias naturales, que están siendo bien aprovechadas por los fundamentalistas verdes y fanáticos ambientalistas para culparnos por nuestros pecados de esta situación natural canicular.
Inaceptable, el afán de convertir nuestros sitios emblemáticos en vendimias y tianguis
No queda claro a quién se le ocurrió, pero lo que sí sabemos es que el resultado ha sido funesto. En Oaxaca, varios de los espacios públicos más emblemáticos de nuestra capital han sido cedidos a vendedores ambulantes que, independientemente de la organización social o su lugar de origen, agreden y degradan espacios que, además de ser sitios históricos o referentes de nuestra ciudad, deberían ser y estar al cuidado de todos. Si algo nos duele como oaxaqueños, es ver espacios como el zócalo citadino, o el Edificio Central Universitario, despojados a los oaxaqueños y devastados por el ambulantaje.
En efecto, desde hace poco más de una semana se denunció en medios de información y redes sociales la utilización del Edificio Central Universitario de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca, como un espacio para la venta de productos a manos del ambulantaje. La molestia de la ciudadanía se basaba no sólo en el hecho de que un espacio universitario se utilizara con fines comerciales —incluso en el supuesto de que dicho uso fuera en apoyo a alguna comunidad o grupo de artesanos—, sino sobre todo en el hecho de que ese es uno de los sitios más emblemáticos no sólo para la Universidad, sino para todos los oaxaqueños, que por su trascendencia debería estar reservado a ceremonias, protocolos y solemnidades universitarias, y no entregado al ambulantaje.
En esa lógica, es lamentable que haya sido el propio Director de la Facultad de Derecho de la UABJO, Miguel Ángel Vásquez Ramírez, quien haya entregado dicho espacio al ambulantaje. Al hacerlo, menospreció el hecho de que dicho edificio alberga uno de los sitios más emblemáticos para todos los universitarios (el Paraninfo); que su trascendencia histórica, tiene como origen que ese fue uno de los espacios que la confiscación de bienes al clero por parte del Estado, en el siglo XIX, convirtió en el centro del conocimiento y las ciencias, lo que antes había sido la sede del seminario pontificio, desde donde se cuestionaba y atacaba al Instituto de Ciencias y Artes, que forjó a quienes gobernaron el país durante toda la mitad de aquel siglo.
Quizá al director Vásquez Ramírez nunca le ha pasado por la cabeza impulsar la posibilidad de que dicho espacio pudiera quedar reservado para los mayores acontecimientos universitarios, y ser además un espacio para que los oaxaqueños, y quienes arriban a Oaxaca, pudieran conocer la estrecha relación que tiene la Universidad con el pasado, el presente y el futuro de nuestro estado, y del país.
Lejos de eso, Miguel Ángel Vásquez Ramírez decidió unilateralmente —porque su decisión no pasó por el acuerdo con el rector Eduardo Bautista Martínez— abrir el espacio para lo único que quizá él conozca (la vendimia, el ambulantaje y el comercio informal) a partir de una justificación pueril y hasta patética, y con el trasfondo de querer dar una obtusa demostración de poder a sus adversarios, que mantuvieron tomado dicho edificio durante varios meses a partir de la disputa por la Dirección de la Facultad. Así, en su lógica, si sus opositores querían el espacio para impartir cátedra, él puede ofrecerlo y darlo al ambulantaje.
Incluso lo aceptó públicamente en un comunicado que circuló entre los universitarios: “Ciertamente —reconoce Vásquez Ramírez— se está desarrollando una exposición artesanal de productos indígenas en el marco de las actividades referentes a la fiesta de la Guelaguetza. Se aclara que esta actividad se desarrolla en forma ordenada, supervisada y en apoyo a nuestros productores 100 por ciento oaxaqueños, ante la falta de oportunidades y espacio para dar a conocer sus productos a los visitantes nacionales y extranjeros.
“Asimismo, informamos que la autorización se dio por escrito, por la Dirección de esta administración [la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales] y no por el Sr. Rector como se ha manejado por dichos medios y actores, y se da en beneficio de la Unión de Artesanos Oaxaqueños (UAO), los cuales sólo exhibirán sus productos de la fecha 16 de julio al 05 de agosto del año en curso, sin afectar las actividades académicas y administrativas.
También señalamos que la actividad es puramente enfocada a la integración y al respeto de la labor de nuestros artesanos oaxaqueños, que no genera ingresos económicos ni sustanciales para nuestra Unidad Académica. Todo lo anterior para desmentir rumores de cobros o daños al patrimonio universitario.”
La justificación, evidentemente, es tan patética como la imagen y el estado actual del emblemático Edificio Central Universitario.
Y LA CIUDAD…
Algo similar ocurre con el zócalo citadino. Invadido no sólo por protestas y campamentos, sino sobre todo por ambulantes, la plaza principal de la capital oaxaqueña hoy es todo menos el epicentro social y cultural que debiera ser, máxime en momentos como los actuales. Lejos de eso, el zócalo oaxaqueño es otro de los espacios que les fue despojado a los oaxaqueños, no sabemos si por alguna autoridad indolente o incapaz de defender los espacios más emblemáticos que son propiedad de la ciudadanía, o por alguna organización a la que sólo le importan sus negocios e intereses, pero no el bien de la propia ciudad.
El caso es que, hoy, el zócalo ya no tiene un espacio disponible para otro vendedor ambulante: todos en absoluto, están ocupados lo mismo por gente que vende ropa aparentemente fabricada en Oaxaca —hay quienes dicen que es mercancía importada de China— que hippies y rastas provenientes de la Ciudad de México, que venden productos que no tienen ninguna relación con nuestra cultura o tradiciones; hay también vendedores de plata, cerámica, y diversos objetos y enseres que tienen un fin eminentemente comercial y que, de nuevo, nada tienen que ver con Oaxaca y sus artesanos o productores.
Eso mismo pasa con otros sitios, despojados a la gente, como la calle de Gurrión, el Jardín El Pañuelito, el Andador Turístico de la calle de Alcalá, los alrededores de los templos más importantes de la capital, y una cantidad enorme de calles que hoy están ocupadas por vendedores ambulantes que copan y lastiman a nuestra ciudad con su actividad irregular y con la invasión de los espacios que deberían ser para disfrute de toda la gente que vive aquí, y de quienes nos visitan.
AUSENCIA
Fue una tristeza corroborar que el zócalo citadino no pudo ser protagonista de ninguna de las actividades relacionadas con las fiestas de la Guelaguetza. No pudo ser así porque ese espacio ya le pertenece al ambulantaje. Y parece que nadie se preocupa por la defensa civilizada de esos sitios que eran, o deberían ser, de todos los oaxaqueños.


