El coraje que necesitaba Celine Dion


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Desde noviembre del año pasado, Spotify me anunciaba con bombo y platillo el lanzamiento del nuevo disco de Celine Dion, el primero en inglés desde hacía seis años de ausencia con una placa en ese idioma y después de terminar su exitosísima residencia en Las Vegas. También, este es el primer disco que lanza la canadiense tras del fallecimiento de su esposo y manager Rene Angélil. Y cuando la plataforma me lo mencionó como un lanzamiento destacado, le puse atención, pero debo confesar que no la que ameritaba, pues toda la curiosidad de la industria estaba centrada en la música navideña que ya comenzaba a sonar en esa temporada y llamó más la atención (miente quien me diga que no) el disco navideño de Robbie Williams y el relanzamiento del icónico material “Merry Christmas” de Mariah Carey que cumplía 25 años y le dio su décimo noveno número uno en Billboard Hot 100. Escuché “Courage”, de Celine Dion, pero lo dejé como un asunto pendiente al que le pondría más esmero en un tiempo posterior. 

Pasaron unos meses, bueno varios para ser preciso y honesto; hasta febrero de este 2020 que por fin escuché con detenimiento en Spotify y llegó a mis manos en formato físico el anunciado material. Es en esta parte cuando digo, ¿por qué no lo ausculté con detenimiento antes?, quizá porque en una primera revisada se me hizo algo diferente en el estilo de Dion, pero que sonaba igual a cualquier cantante joven ídolo de los millennials; quizá también porque la firmeza en la voz de la canadiense no resulta igual a la de sus discos de la década de los noventas, cuando el pop y la balada retumbaban con sus potentes notas altas que incluyó en discos como “The Colour Of My Love”; “Falling Into You” o “Let’s Talk About Love”, su álbum cumbre. Por la razón que sea, “Courage” resultó para mí una grata sorpresa. 

Encontré en efecto, un material con un sonido al que Celine no había recurrido pero que no dejaba de lado las bases de la balada y el pop que siempre la han acompañado; por ello, resulta que este nuevo disco que tiene la cantante en el mercado actualmente, representó un riesgo no solo en el estilo, sino en las decisiones que debió tomar al ya no tener a su esposo quien le llevaba la carrera, para que la aconsejara. Así, la canadiense tomó las riendas de su nuevo trabajo fungiendo por primera vez como productora ejecutiva, además de su labor como cantante. Con ese control, la intérprete recibió por parte de la disquera más de cincuenta canciones para que eligiera por lo menos doce para conformar el disco. Y ese coraje y valentía las encontró justamente en piezas compuestas por la enigmática Sia; por el ganador del Grammy y un Oscar, Sam Smith; por David Guetta; por el nominado al Globo de Oro, Greg Kurstin; por Jimmy Napes, quien ha coescrito temas con el mismo Sam Smith y que ganó el Oscar junto con él y otro tema por el exitoso cantautor emergente Lauv. 

Además de ello, Dion se rodeó de reconocidos productores que ya habían trabajado con ella en materiales anteriores como en “A New Day Has Come” o “One Heart”, y otros reconocidos como Greg Wells, famoso por sus trabajos con OneRepublic, Mika y Katy Perry; el mismo David Guetta y Jimmy Napes, por citar algunos. El resultado, un disco alucinante, sin desperdicio de principio a fin y donde, cualquiera de sus 16 tracks, puede ser un potencial single de éxito global. Por cierto, la versión de lujo contiene cuatro pistas más, haciendo un total de 20 canciones. 

“Courage”, abre con el tema “Flying On My Own”, canción que Celine había regalado a sus seguidores en junio de 2019, en agradecimiento por el éxito de su residencia en Las Vegas y por el apoyo recibido en su proceso de duelo. Así, el recorrido musical que Dion presenta en este disco resulta una experiencia completamente fresca e innovadora, sobre todo, tratándose de una artista que tiene su mercado cautivo en el género de adulto contemporáneo y no en el juvenil. Aún así, cualquier chico que escuche el material, quedará convencido de que los cantantes de antaño no solo pueden hacer música que le guste a sus padres, sino que se atreven a ser vanguardistas. 

Es cierto, el desempeño en listas de estas cantantes consagradas ya no es como cuando se dirigían a los jóvenes, sin embargo, sus singles: “Imperfection”; Lying Down”; “Courage” y “Change My Mind” han tenido buen desempeño en plataformas y en estaciones de radio. Asimismo, aún con la euforia de los discos navideños cuando se lanzó este material, debutó en el número uno en ventas en Canadá y estuvo en el top 5 de Billboard 200. El nuevo material de Celine Dion quizá sea su trabajo más arriesgado, pero también es un disco lleno de fuerza, de agallas, es catártico y ecléctico. Es lo que Dion no se había atrevido a hacer y le salió de una manera fantástica. Es el coraje que encontró en explorar vivencias personales y escarbar en lo más hondo de sus sentimientos para plasmarlos en música. Sin duda, es un disco que merece ser escuchado con todo el detenimiento, atención y apertura que una diva de su calibre merece. 

Cinco canciones elementales de Bon Jovi


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Ayer, lunes 02 de marzo, uno de los rockeros más influyentes de todos los tiempos, llegó a los 58 años. Hablo de Jon Bon Jovi, líder de la banda Bon Jovi que nos ha entregado un sinnúmero de éxitos y temas que relacionamos con el rock surgido en los años ochenta, pero que se ha mantenido vigente a lo largo de los años. 

Jon Bon Jovi es un cantante de dotes extraordinarias. Su voz con un tono de tenor lírico ligero, lo convierten en uno de los intérpretes con una de las voces y estilos más peculiares. Pero no solo eso, Jon Bon Jovi es catalogado como uno de los hombres más guapos del mundo, y eso quedó patente cuando en el año 2000, la revista “People” lo nombró como “el cantante de rock más sexy del mundo”. Pero también, es miembro del prestigiado Salón de la Fama de los Compositores que lo integró a sus filas en el 2009. Hablar de su trayectoria nos tomaría mucho espacio; así que creo que es mejor homenajearlo, recordando cinco de sus grandes creaciones: 

1.- “Livin’ On A Prayer”

Compositores: Jon Bon Jovi, Desmond Child y Richie Sambora

Álbum: Slippery When Wet (1986)

Discográfica: PolyGram / Mercury Records

Este fue el segundo single del álbum lanzado en 1986 y es hasta la fecha, quizá la canción más conocida de la banda. Incluso, la cadena VH1, la colocó en el puesto número uno de su conteo “Las 100 más grandiosas canciones de los 80’s”. Y la cadena televisiva tenía razón en posicionarla en el sitio de honor, pues el tema fue número uno de las listas en todo el mundo, incluyendo el Billboard Hot 100 en 1986. “Livin’ On A Prayer”, es actualmente, una de las canciones con más descargas en plataformas digitales en el planeta entero. Un clásico no solo del rock, sino de la música en general. 

2.- “Runaway”

Compositores: Jon Bon Jovi y George Karak

Álbum: Bon Jovi (1984)

Discográfica: PolyGram / Mercury Records

Esta fue la canción con la que la banda se dio a conocer. Entre rock y denuncia social, la canción cuenta la historia de una joven que comete actos ilícitos al salirse de su casa a edad temprana, para enfrentarse a la difícil situación social que aquejaba a los jóvenes de esa época y que no dista mucho de la nuestra. “Runaway” se contiene en el primer disco de la banda y aunque oficialmente es de Bon Jovi, el vocalista, Jon en realidad la grabó con un grupo llamado “All Stars Review” antes de formar a Bon Jovi. 

3.- “It’s My Life”

Compositores: Jon Bon Jovi; Richie Sambora y Max Martin

Álbum: Crush (2000)

Discográfica: Island Records

La escena del rock había sufrido muchos cambios a lo largo de la historia y con este tema, Bon Jovi y su vocalista, demuestran que han madurado de una manera muy respetable. “It’s My Life” es hasta este momento, el sencillo más exitoso de la banda y el que la encumbra en el nuevo milenio, atrayendo a su sonido a nuevos fans. Muchos seguidores y críticos de música aseveran que “Crush” es un disco más pop que rockero, siendo según ellos, el disco más comercial de la agrupación. Esos comentarios, no han servido de nada para desprestigiarlo y vendió en su momento, más de ocho millones de copias en todo el mundo. 

4.- “Always”

Compositor: Jon Bon Jovi

Álbum: Cross Road (1994)

Discográfica: PolyGram / Mercury Records

Antes que llegara “It’s My Life” a convertirse en el sencillo más exitoso de la banda, estuvo “Always”, una power ballad que en 1994, vendió más de 10 millones de copias. Este tema fue el primer single del primer disco recopilatorio de Bon Jovi y que incluía temas desde su nacimiento en 1984, hasta el disco “Keep The Faith” de 1992. La posición más alta de “Always” en Billboard Hot 100 fue el cuarto sitio, pero sí alcanzó el primer puesto en 13 países, incluyendo el nuestro; el desempeño del tema también fue grandioso, pues estuvo 18 semanas dentro del top 10 de las listas mundiales. 

5.- “Bed Of Roses”

Compositor: Jon Bon Jovi

Álbum: Keep The Faith (1992)

Discográfica: PolyGram / Mercury Records

Esta es otra power ballad imprescindible, aunque sea una oda a la resaca. Fue lanzada como segundo single del álbum y tuvo también un gran desempeño en listas a nivel mundial, pues entró al top 10 de Billboard más o menos en séptima semana de lanzamiento. “Bed Of Roses” tuvo una versión en español titulada “Cama de rosas” que se incluyó en la versión del disco que se editó en España y América Latina; y con todo y su mal pronunciado español de Jon, el tema en castellano alcanzó la primera posición en el conteo de Los 40 Principales, de le península ibérica. 

Así, celebramos a uno de los cantantes más influyentes de la industria de la música y que se ha mantenido con éxito, por casi 40 años de carrera. El hijo de una de las primeras conejitas de Playboy, no quería ser músico cuando era niño y fue hasta la adolescencia cuando el amor por las notas musicales, le llegó. Éxito, reconocimiento, canciones, un Globo de Oro y una nominación al Oscar, son parte de los logros de una de las carreras más prolíficas en la industria de la música de todos los tiempos. Así, celebramos los 58 años de Jon Bon Jovi. Un grande; una leyenda.

La alta sacerdotisa del soul: entre la vulnerabilidad y el temperamento


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Hablar de Nina Simone, es hablar de cientos de canciones, es hablar de jazz y blues, es hablar de soul y de la influencia que ha ejercido en cantantes, mujeres y hombres, consagrados hoy en día. Hablar de Nina Simone, es detenerse a disfrutar no solo de su ultra versátil voz y su peculiar tono de contralto que, además, adornaba con esas notas jadeantes que definieron su estilo. Es hablar de un pedazo de historia de la música. Es hablar de una leyenda. 

Recuerdo a Nina Simone, porque el pasado 21 de febrero, la llamada “Alta sacerdotisa del soul” habría llegado a los 87 años de seguir viva; una mujer progresista que se atrevió a ser una voz en contra de la segregación de la población afroamericana en los Estados Unidos, cuando esa comunidad era aún humillada y sobajada a niveles vergonzosos. Nina, no solo fue una cantante que marcó una escuela en los géneros del jazz y el blues, se convirtió en una dura crítica hacia las políticas de los derechos humanos en el país donde aún esa comunidad, no podía tener contacto más que de sirvientes aún, con los sajones. 

Fue también una feminista atrevida, luchadora y que no le temblaba la mano en señalar los abusos en contra de las mujeres. Alguna vez, la activista Germaine Greer, afirmó que no solo quienes apoyan el movimiento feminista, sino todas las mujeres debían tener de referencia a la gran Nina, porque “ella es la prueba de que el genio femenino es auténtico”, aseveró. Así, la integrante del llamado ‘black power’ de la década de los cincuentas y sesentas, también fue presa de críticas demoledoras, pues cuando ya contaba con mucho reconocimiento y fama, se decía que la cantante tenía un carácter extremadamente difícil. A veces vulnerable, a veces altanera, a veces diva, a veces odiosa, a veces graciosa; pero siempre grande. Se dice también que ya en sus últimas presentaciones, Simone conectaba con el público de una manera empática y sencilla, contaba anécdotas y se presentaba muy agradable ante ellos. 

Su lucha por el empoderamiento de las mujeres se vio reflejada en sus poderosas interpretaciones de temas como “Four Women”, de 1966, donde presta su voz a cuatro personajes que reflejan el arquetipo que según la moral estadounidense, debían tener las afroamericanas en esos años. Así, una esclava de fuerte espalda que soporta los azotes, una chica producto de una violación, una prostituta y una mujer resentida, toman forma en este tema que ha sido uno de los más elogiados de la pianista, cantante y compositora. 

En esa misma temática, podemos encontrar también el increíble tema “Ain’t Got No, I Got Life” que literalmente dice: “No tengo casa, ni zapatos. Ni dinero, ni estilo. Ni faldas, ni jerseys. No tengo perfume, ni cerveza. No tengo hombre. No tengo madre, ni cultura. No tengo amigos, ni estudios. No tengo amor, ni nombre. No tengo boleto, ni tengo pase. No tengo Dios (…) ¿Qué es lo que tengo?  Tengo mi pelo, mi cabeza. Mi cerebro y mis orejas. Mis ojos y mi nariz. Mi boca y mi sonrisa. Tengo mi lengua y mi barbilla. Mi cuello y mis tetas. Mi corazón y mi alma. Mi espalda y mi sexo. Mis brazos y mis manos. Mis dedos y mis piernas. Mis pies y mi dedo gordo. Mi hígado y mi sangre. Tengo mi vida, tengo mi libertad. Tengo mi vida y la voy a conservar”; todo un himno feminista que sigue enchinando la piel. 

Quizá uno de sus temas más famosos sea “Feeling Good”, del cual en 2005, hizo un cover Michael Bublé. Pero Nina es mucho más que canciones, piano, jazz, soul y blues. Es hablar de movimientos sociales, es hablar de lucha, es hablar de empoderamiento y de protesta inteligente. Así, después del asesinato de Martin Luther King, Simone decidió dejar los Estados Unidos e irse a radicar a Barbados. Y no regresó al país del tío Sam hasta 1978, cuando se le acusó de evasión de impuestos; y sí, lo hizo de manera consciente e intencionada, pues había dejado de pagarlos en protesta por la guerra de Vietman. 

Nina es una inspiración, es una poderosa referencia que es citada por grandes artistas como Diana Ross, Mariah Carey, Alicia Keys, Beyoncé, John Legend o Luther Vandross como su su fuente de plectro y para quien quiera saber más de la legendaria cantante, puede ver en Netflix el documental “What Happened Miss Simone?”, donde se retrata todo el poderío de su personalidad y su extraordinario talento. Porque ella seguirá estando vigente estoy seguro, desde donde esté, estará apoyando siempre a las mujeres en su lucha. A las de todas las naciones, a las de todos los niveles; porque Nina Simone es eterna.

¡Whitney!


Ismael Ortiz Romero Cuevas

El pasado 11 de febrero, se cumplieron ocho años de que la gran Whitney Houston dejó este mundo. No voy a rememorar sus adicciones y su vida después de la película “El guardaespaldas”, pues creo que ese filme y su respectiva banda sonora, fueron quizá sus más grandes éxitos, a pesar de que anterior a ello y después tuvo muchos más, sin llegar a la grandeza de los temas “I Will Always Love You” y “I Have Nothing”, piezas centrales de la película y que representaron éxitos sin precedentes en números y popularidad para la oriunda de Nueva Jersey. 

Así que hoy, estimados lectores y aunque ha pasado una semana desde que ese aniversario sucedió y que casi todos los medios estaban hablando ese día, aún del triunfo de “Parásitos” en el Oscar, hoy, les invito a que recordemos seis temas de la artista más galardonada de todos los tiempos, la inigualable Whitney Houston: 

1.- “One Moment In Time” 

Compositores: Albert Hammond y John Bettis

Disco: One Moment In Time, 1988 Summer Olympics (1988)

Compañía discográfica: Arista Records

Un himno de superación y de creer en uno mismo, es este tema que fue el principal de los juegos olímpicos de Seúl 1988. “One Moment In Time”, alcanzó el puesto número uno en las listas de popularidad británicas y el top 5 en los Estados Unidos. En nuestro país este tema no es tan popular como otros de la gran Whitney, sin embargo, al paso de los años se ha reconocido como una de sus más grandes interpretaciones. 

2.- “You Give Good Love”

Compositor: LaLa

Disco: Whitney Houston (1985)

Compañía discográfica: Arista Records

Primer sencillo del primer álbum de Whitney que lleva un título homónimo. Este tema alcanzó el puesto número tres de Billboard Hot 100 e hizo que la cantante, adquiriera gran popularidad en su país. Este disco, es que el presidente de Arista Records, Clive Davis, preparó de forma minuciosa para lanzar a Houston al estrellato. Así, reunió a grandes compositores y productores como Kashif para que realizaran un álbum que fuera un referente en el R&B. Lo lograron, este tema es uno de los más reconocidos de la cantante. 

3.- “I Wanna Dance With Somebody”

Compositores: George Merrill y Shannon Rubicca

Disco: Whitney (1987)

Compañía discográfica: Arista Records

Este track fue el primer ‘single’ de su segundo álbum, el cual llevó por nombre solamente “Whitney”. La canción “I Wanna Dance With Somebody” fue el quinto corte de Houston en ingresar de manera consecutiva al puesto número uno de Billboard Hot 100 y permanecer en ese sitio durante dos semanas. También fue un gran éxito internacional y se dice, alcanzó la primera posición en más de trece países. Un tema icónico del pop y el R&B. 

4.- “I’m Your Baby Tonight” 

Compositores: L. A. Reid y Babyface

Disco: I’m Your Baby Tonight (1990)

Discográfica: Arista Records

Este es otro de los temas más famosos de Whitney a nivel mundial. Fue el primer ‘single’ de su tercer disco de estudio, mismo que le produjo el desde ya entonces prestigiadísimo Antonio L. A. Reid, uno de los maestros del soul y R&B a escalas internacionales. El track se convirtió en número uno de Billboard Hot 100 y estuvo en el top 5 en prácticamente todo el mundo. Este exitoso disco y sus igualmente célebres sencillos, tuvieron mucha responsabilidad para que Whitney fuera llamada a estelarizar la cinta “El guardaespaldas”, un año después. 

5.- “Million Dollar Bill” 

Compositores: Alicia Keys; Swizz Beatz; Harris; Norman

Disco: I Look To You (2009)

Discográfica: Sony Music / Arista / RCA

“I Look To You” fue el último disco de estudio que alcanzó a grabar la gran Whitney, dos años antes de su sorpresivo deceso y es quizá, el menos exitoso de su carrera en cuanto a números y posiciones. Aún con eso, se dice que este material ha vendido más de tres millones de copias y el primer sencillo, el tema “Million Dollar Bill” se colocó en la posición 13 del Billboard Hot 100. Es cierto, esto puede parecer un gran logro para otros artistas, pero Whitney, siempre había tenido número y posiciones impresionantes. 

6.- “When You Believe” (A dueto con Mariah Carey)

Compositores: Stephen Schwartz y Babyface

Disco: My Love Is Your Love (1998)

Discográfica: Sony Music / Columbia / Arista

Esta canción apareció en dos álbumes más al mismo tiempo, a parte del de Whitney, “#1’s” de Mariah Carey y en el soundtrack de la película de animación “El príncipe de Egipto”. En un acontecimiento sin precedentes, las dos cantantes femeninas más exitosas de la industria en esos años (y creo que también de estos), se unían para interpretar una de las piezas más famosas del cine. Este tema fue el ganador del Oscar en 1999 en la categoría de Mejor Canción, además de que, pese a que en Billboard Hot 100 sólo alcanzó el puesto 15, sí fue número uno en países como Bélgica, Italia, Francia, Países Bajos, Noruega, España, Suecia, Suiza y Reino Unido, representando también ventas millonarias en prácticamente, todo el orbe. Y es que, no siempre se unen dos de las más grandes voces de la música en un tema. 

Las canciones de Whitney, son muchos más que las del soundtrack de “El guardaespaldas” y espero, con este humilde recordatorio, rememoremos como merece, a una de las más grandes cantantes de todos los tiempos.

El hombre que vendió el mundo


Ismael Ortiz Romero Cuevas

Había prometido, ya no escribir tanto de David Bowie porque me gana lo fanático y termino haciendo comentarios parciales hacia su trabajo. Lo bueno es que creo que mucha gente, al igual que yo, reconoce el talento y el aporte del británico a la música, al arte e incluso, a la filosofía. 

Una de las cosas con las que de verdad, no pude hace unas semanas que leía una especie de artículo en internet fue cuando quien escribía esos renglones citaba por alguna circunstancia a Nirvana con “su creación” llamada “The Man Who Sold The World” que había incluido como canción nueva en el MTV Unplugged de la banda, lanzado en 1994, cuando Kurt Cobain ya había dejado de existir. Pero eso no era todo, mencionaba que la canción era una especie de golpe de inspiración trágica que presagiaba el triste final del vocalista y líder de la agrupación creadora del grunge. 

Puede ser que la letra sí haya sido una especie de testamento de Cobain, pero con todo y lo que mucha gente cree, la canción no es original de Cobain ni de ningún integrante de Nirvana, sino del maestro David Bowie (les digo, me sale lo fan) y que además, fue el nombre del tercer disco de estudio del británico, antes de que Ziggy Stardust, Aladdin Sane o The Thin White Duke se asomaran a la escena. De hecho, para muchos críticos y especialistas, es justamente el disco “The Man Who Sold The World”, editado en 1970 el que realmente inicia el sonido característico y legado de Bowie a la música; ese material, además, es diferente a lo que el británico había realizado en sus dos trabajos anteriores, argumentando que es con ese disco, con el que nace el sonido que hoy conocemos como hard rock y que derivó en el heavy metal. 

No es un secreto tampoco que las creaciones de Bowie sirvieran de inspiración para las creaciones de Cobain, se dice incluso, que su camaleónica majestad era uno de sus artistas favoritos por todo el misterio y halo de cierta fantasía que lo rodeaba. Kurt Cobain contaba también que justamente “The Man Who Sold The World” era uno de sus discos favoritos en toda su vida; por eso, no es extraño que realizara una versión de la canción que él consideraba, tenía una temática vigente en cualquiera que fuera el contexto en el que se interpretara. 

Y la versión de Nirvana de este emblemático tema que realizaron para el MTV Unplugged no es en absoluto mala, al contrario, el mismo Bowie alguna vez halagó aquella versión que muchos consideraron, una de las interpretaciones más trágicas de Cobain, sobre todo porque a quienes nos tocó el trágico suceso de su muerte, debemos recordar además que ese disco acústico salió en noviembre de 1994, es decir, siete meses después de su deceso; con todo y ese escalofriante y lúgubre escenario que evocaba a un funeral. 

Soy un nostálgico queridos lectores, lo sé. Soy amante de las plataformas digitales de música, sobre todo de Spotify, pero no puedo negar que me emociono mucho cada que voy a una tienda y descubro la sección de discos, donde puedo tocar los CD’s y ahora de nueva cuenta los vinilos; de hecho, aún soy de los que compra la versión física. Y les cuento esto, porque hace unos años, fui a una tienda departamental y obviamente visité aquella sección de discos y películas. En ese año, que recuerdo era 2014, se cumplían 20 años de aquél mítico Unplugged y la disquera había relanzado una versión en disco compacto de aquél concierto y por ende, de “Nevermind”, quizá el trabajo más emblemático de Nirvana. Cuando el vendedor se acercó a mí, en ese entonces un chico que seguramente tenía unos escasos 20 años, le dije: 

  • “¿Me puedes cobrar este disco por favor?”- era la edición especial del MTV Unplugged de Nirvana. 

En eso volteo y veo también “Nevermind” y le digo al chico: 

  • “¡Ah! Y también este, el de Nevermind” …

El chico voltea y con una especie de mirada y tono burlón me dice: 

  • “Este disco no es ese que dice, este es de Nirvana…”
  • “Claro”- le dije, -“Es de Nirvana, pero se llama “Nevermind”, ¿No lo conoces? – Pregunté. 
  • “Pues he escuchado algunas, en realidad no le entiendo mucho ni me gusta su música”- Me contestó. 
  • “Pues deberías aprender un poquito de esto si tu trabajo es vender discos”- le comenté. Pagué y me retiré. 

Ese fue el día en que le hablé del trabajo emblemático de Nirvana, a un chico que no los conocía y menos los había escuchado. Así, este día, espero haber tenido la sensibilidad también de despertar la curiosidad al menos en una persona para que escuche aquél trabajo de Bowie de 1970, que ha inspirado a un sinfín de grupos y cantantes; además de conocer el material al que se le atribuye la creación del hard rock, rock gótico y dark wave, además de introducir al mercado el antecedente de lo que hoy conocemos como heavy metal. Y sí, también hacerle saber a muchos que el hombre que vendió el mundo fue la inspiración de aquellos que intentamos cambiarlo. 

Isaac Asimov y lo que ha contribuido al cine


Ismael Ortiz Romero Cuevas

† A mi padre, el Ing. Ismael Humberto Ortiz Romero, 

quien ayer 29 de enero hubiera cumplido 68 años. 

Se han cumplido 100 años del nacimiento de uno de los más grandes autores de ciencia ficción de la era moderna: Isaac Asimov. Escritor de origen ruso, pero nacionalizado estadounidense y que siempre, tuvo a la ciencia como una de sus mayores aliadas; tanto, que además de escritor, era profesor de bioquímica. 

Pero hablar de Asimov no es nada más hablar de grandiosas novelas y relatos que tienen qué ver con la ciencia ficción; es también adentrarnos al mundo del cine y de la televisión. Y aunque no todo lo que ha estado basado en sus historias ha resultado un éxito, podemos decir que al menos dos grandes clásicos del cine sí han salido de las historias del célebre autor. Mencionemos que, aunque se han tenido expectativas altas con algunos de sus relatos, ha habido series de televisión como “Probe” en 1988 emitida por la cadena ABC, pero que fue cancelada casi de inmediato, con solo siete capítulos entregados debido a la baja audiencia; esta serie ha sido subida innumerables ocasiones a algunos portales y plataformas de manera ilegal, pero más tardan en subirla que Warner Bros., en darse cuenta y retirarla. Se dice que “Probe” no es mala, pero que representa una pérdida y vergüenza significativa para el estudio creador, por lo que no se encuentra a la venta en ningún formato. 

También en 1988, se lanzó en una película de bajo presupuesto la cinta “Nightfall”, una adaptación de la novela corta del mismo nombre y que se publicó por primera vez, en 1942. Una cinta con una crítica tan mala (porque la cinta es muy mala) que es mejor olvidar a pesar de que la historia es atractiva a más no poder. Se trata de un planeta en el que sus habitantes no conocen la oscuridad, ya que son iluminados por sus seis soles durante todo lo que dura su día. Así, cuando acontece un eclipse solar simultáneo, las cosas se complican. En 2000, hicieron un ‘remake’ pero también de bajo presupuesto y las cosas no fueron diferentes. 

Pero ahora, veamos cuáles son al menos esas dos cintas que son consideradas clásicos del cine y que están basadas en relatos y novelas del gran Asimov: 

1.- “El hombre bicentenario” (1999)

Director: Chris Columbus.

Protagonizan: Robin Williams; Sam Neill y Embeth Davidtz.

Producción: Touchstone Pictures / Columbia Pictures / 1942 Pictures.

Distribución: Columbia Pictures.

Una película basada en el cuento escrito por Asimov del mismo nombre, y publicada en 1976 como parte de la antología “Stellar #2” y que además, ganó el premio Nébula a Mejor Relato Corto ese mismo año; asimismo, esta cinta también cuenta con elementos de la historia “El hombre positrónico” que el mismo Asimov escribiría años más tarde junto a Robert Silverberg. La crítica no fue nada benevolente con “El hombre bicentenario”, que actualmente mantiene una puntuación de solo el 36% de críticas positivas en Rotten Tomatoes, sin embargo, la taquilla resultó exitosa gracias al gran carisma de Robin Williams y el reconocimiento que siempre tuvo del público. Las leyes de la robótica creadas por Asimov, se asoman por vez primera al cine con esta película, aunque en realidad es mucho más emotiva que profunda y eso es justamente lo que ha valido las implacables críticas acometedoras. Aún con eso, podemos decir que esta película, nos sigue conquistando. 

2.- “Yo, robot” (2004)

Director: Alex Proyas.

Protagonizan: Will Smith; Bridget Moynaghan y Bruce Greenwood.

Producción: Overbrook Entertainment.

Distribución: 20th Century Fox.

Las leyes de la robótica fueron presentadas por primera vez en esta obra de nueve relatos cortos publicada en 1950, en los que además esas ordenanzas, fungen como eje conductor de las historias. Pero eso, no pasó en la obra de Proyas, donde solo se rescatan algunos elementos de la novela, que también tiene recapitulaciones de “Las bóvedas de acero”, también escrita por Asimov en 1954. Lo más criticado de la cinta estelarizada por el otrora Príncipe del Rap es que, en realidad se parece mucho más a la novela “Caliban de Isaac Asimov”, escrita por Roger McBride Allen y que tiene como escenario, un supuesto universo creado a partir de las novelas de Asimov. Rotten Tomatoes la tiene aún calificada con un 56% de críticas positivas, sin embargo, el público aún la mantiene con un 70% de aprobación. Y es que esta cinta se ha convertido en un clásico, porque es justamente la gente, quien la tiene como una de sus películas consentidas. 

Desde aquí, un humilde homenaje a quien fuera uno de los más grandes escritores de ciencia ficción de todos los tiempos.