Antequera 486 años
Carlos R. Aguilar Jiménez.
Por circunstancias de la vida aunque mi padre es de Oaxaca de Juárez y mi mamá era del Estado de México no nací en Oaxaca, pero por contingencias sísmicas vivo en Oaxaca desde que el terremoto de 1957 condiciona a mis padres a regresar a la verde Antequera en el 58, estudiando y conviviendo desde entonces en el Centro Histórico; en la calle de Bustamante, Alcalá, Matamoros y Constitución, impregnandome de la esencia y sustancia de ser de Oaxaca de Juárez, con todo lo que implica, dedicándome desde joven a la astronomía, por lo que en mi desempeño como Director del Observatorio Astronómico, el H. Ayuntamiento me distinguió nombrandome: “CIUDADANO DE ANTEQUERA”, distinción que me ha hecho querer aún más a mi ciudad.
Oaxaca no siempre se ha denominado así, primero fue Huaxyacac, después Villa Segura de la Frontera y Villa de Antequera, regresando a su denominación original: Huaxyacac,.hoy Oaxaca de Juárez, alcanzando el rango de ciudad hace 486 años un 25 de abril, cuando en 1532 el Emperador Carlos V expidió, en Medina del Campo, la Cédula Real que concedió la categoría de ciudad a la Villa de Antequera y, que en los nombramientos de Ciudadano de Antequera, que otorga el Cabildo y Presidente municipal se incluye, como reconocimiento especial a quienes así son designados, y que en la misma dinámica de reconocimientos oficiales para homenajear a quienes se han distinguido en la vida cultural, política y social, en este aniversario de Oaxaca de Juárez, como se acostumbra, luego de cantar las mañanitas, repique de campanas, tamales y jolgorio por el onomástico, y ya en serio, en sesión solemne de Cabildo, con sede en el Teatro Alcalá, serán investidos personajes con nombramientos, desde: Ciudadano Distinguido hasta Ciudadano Inolvidable, que en esta ocasión recaerá en el maestro Erasto León Zurita, ilustre acuarealista oaxaqueño que pintó innumerables estampas y perspectivas de la ciudad, algunas recopiladas en el libro: “Oaxaca Rostro Antiguo” editado por el H. Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez en 1982, en el 450 aniversario de la ciudad.
Hoy es el cumpleaños y los oaxaqueños estarán de fiesta, celebrando, como escribió Erasto León Zurita…”Aquí en derredor nuestro, la tarde se va tiñendo de bermellón, las siluetas de cerros y montañas, de casas y edificios, de cúpulas y campanarios ya empiezan a recortarse del ocaso y contraste con la gran metrópoli, aquí en Oaxaca. Ciudad breve e interminable, el palpitar de la vida es ya sustancialmente condicionado con los contraste finos que la luz eléctrica provoca sobre la humanidad misma de la ciudad”… en una sinfonía de colores y trazos que únicamente León Zurita logró atrapar en sus acuarelas. Felicidades Oaxaca al iniciar el preámbulo de sus próximos 500 años.
Lo democrático no es sólo lo electoral. ¿Por fin lo entenderemos en México?
Por momentos resulta hasta ociosa la palabra “democracia” y todas las acepciones y formas de comprensión que genera dicho término. A grandes rasgos, podríamos comprender que la democracia ocurre cuando el pueblo interviene directamente en la elección de sus gobernantes, en la determinación de su organización política, y en ser el titular de las garantías, derechos, servicios y obligaciones que impone y presta el Estado. Todo eso podríamos entenderlo perfectamente. Sólo que eso sería tanto como limitar los amplios alcances de la democracia, cuando ésta es comprendida en toda su magnitud.
Tradicionalmente, a pueblos como el mexicano se nos ha sembrado la idea de que la democracia comienza y termina cuando el ciudadano común se erige legítima y posiblemente como votante, emite su sufragio y éste cuenta de modo efectivo en la decisión colectiva de quiénes serán los gobernantes para los años siguientes. Es, cierto, una forma básica y efectiva de hacer valer la intervención popular en las decisiones del poder. Pero también es un concepto limitado, que lleva a naciones como la mexicana, a ciertas “irresponsabilidades” y desatenciones que redundan en atrasos.
En México, dicha idea llegó a su punto cúspide cuando el entonces aspirante opositor a la presidencia, en 1910, Francisco Madero, desafió al general Presidente, Porfirio Díaz, para tratar de hacerse de la titularidad del Poder Ejecutivo Federal. Ese desafío tenía una carga política fundamental: México había vivido 300 años bajo la figura del colonialismo español, en el que el pueblo tenía una nula intervención en las decisiones políticas.
Luego, el anhelo de autodeterminación y democracia, fueron dos factores esenciales que movieron a los insurgentes criollos y mestizos a buscar la independencia. Una vez logrado este anhelo, la República se sumió en un proceso complicadísimo de imposiciones, golpes de Estado y avasallamientos por parte de los principales mandos militares del país. La lucha entre liberales y conservadores, de mediados del siglo XIX pospuso toda posibilidad de una democracia: ésta, fue intercambiada por las balas. Cuando parecía que la vocación democrática del poder alcanzaba cierta madurez —aunque aún con claroscuros—, hubo una elección presidencial democrática, en la que el pueblo eligió como Primer Mandatario al general Díaz. Éste, había defendido la bandera de la no reelección. Pero terminó perpetuándose en el poder por treinta años, hasta 1911.
Ese recuento, harto somero, revela que la gran vocación democrática de los mexicanos hasta entonces era justamente el sufragio efectivo y la no reelección. Sólo que luego de la revolución todo eso volvió a perpetuarse: la no reelección de personas se logró, aunque intercambiada por la perpetuidad de un partido político. Y el sufragio efectivo nuevamente pasó a ser una simulación democrática, que tardó más de setenta años —hasta principios de la presente década— en materializarse.
Es indudable: hoy tenemos una democracia mucho más sólida, porque no existe ya un partido hegemónico, ni las decisiones presidenciales sobre la sucesión son la ley implacable que eran antes. Hoy el sufragio efectivo vale, y la no reelección —ni de personas ni de partidos ni de facciones, aunque matizado todo por la más reciente reforma electoral que comenzó la reapertura de la elección consecutiva de algunos representantes populares—, es una realidad. Sin embargo, aún con todo eso los mexicanos nuevamente parecemos sentirnos desilusionados. Pareciera que nuestra democracia no sirve. Pero el problema, en realidad, es que la mayoría parecemos no terminar de entender todo lo que implica ese término.
DEMOCRACIA Y ACUERDOS
Así, podemos decir que si alguien cree o está seguro de que la democracia comienza y termina con la sola contrición del voto, está equivocado. Aseguramos que es una “contrición”, porque muchos pensamos que ese, el de acudir a emitir el sufragio, es un medio ideal para exculparnos de todo lo mal que le va al país. Siempre, esa expiación llega a través de argumentos como “yo no voté por él”, “me equivoqué de candidato” o “yo anulé mi voto”. ¿Todo eso alimenta de verdad la democracia?
La respuesta es un sonoro “no”. La democracia apenas comienza cuando un ciudadano acude libremente a emitir su decisión sobre el rumbo político del país. Ver que, aún votando, las cosas van mal, no lo disculpa ni le da la dignidad o el mérito suficiente como para decirse ajeno a las malas decisiones.
Es cierto que pudo haber apoyado con su voto al candidato equivocado, que pudo haber anulado su papeleta electoral, o que la mayoría —pero no él— erró al elegir a un personaje poco idóneo para gobernar. Pero es también cierto e irrebatible, que mientras ese ciudadano no comprenda a cabalidad sus derechos y deberes, ni se involucre en la parte de democracia no electoral que también le corresponde, nada mejorará ni cambiará para bien en el país.
La democracia es el voto, pero mucho más que éste: democracia es que los gobernantes realicen sus gestiones públicas cumpliendo cabalmente con los requerimientos de honradez, legalidad, transparencia y rendición de cuentas; democracia es que quienes integran los Poderes Legislativos verdaderamente se dediquen a destrabar los problemas más sentidos de la nación, con sentido crítico pero también con responsabilidad, pulcritud y celeridad. Democracia es que los gobernantes y detentadores de cargos de elección popular tengan en cuenta y defiendan los verdaderos intereses de la nación, por encima de la protección de los proyectos personales, el partidismo o la intriga política que nada construye.
No obstante, democracia es también que el ciudadano se involucre en la labor del gobierno. Puede hacerse desde la opinión pública, desde la generación e impulso a la sociedad civil organizada; en la exigencia de claridad en la gestión gubernamental y en la búsqueda de que los poderes públicos cumplan con sus deberes, y otorguen y respeten los derechos y servicios que están obligados a prestar a la población.
NO INVOLUCRADOS
Por todo ello, pensar que la democracia es votar en las elecciones y ya, es corto y perjudicialmente cómodo para los ciudadanos. En la medida que la sociedad civil entiende que su único deber es votar y ya, sin luego dar seguimiento y exigir resultados a los gobernantes, es tanto como darles un cheque en blanco a quienes gobiernan sin exigirles ninguna contraprestación democrática a cambio. Mientras no seamos los ciudadanos los que exijamos transparencia, honestidad y eficiencia, las cosas seguirán como hasta ahora.
Oaxaca podría ser pionero en impartición de justicia con perspectiva de género: Bolaños Cacho
Sostiene reunión de trabajo con la Maestra Ana Pecova, Directora de la Asociación Civil EQUIS: Justicia para las mujeres
El titular del Poder Judicial, Magistrado Raúl Bolaños Cacho, consideró que a partir del diagnóstico de la asociación EQUIS: Justicia para las Mujeres, Oaxaca podría convertirse en pionero en la impartición de justicia con perspectiva de género.
“Redoblaremos esfuerzos para garantizar el acceso a la justicia en condiciones de igualdad para todas las mujeres”, dijo Bolaños Cacho al reunirse este martes con la Directora de la Asociación Civil EQUIS: Justicia para las Mujeres, Maestra Ana Pecova y su equipo de trabajo, quien dio a conocer el resumen ejecutivo, Perspectiva de género en el Poder Judicial del Estado de Oaxaca: Hallazgos y Recomendaciones.
A su vez, Ana Pecova dijo que el TSJE se encuentra fuerte y sólido, con una voluntad de los que la integran para ser el Tribunal modelo del país en la impartición de justicia con perspectiva de género.
Precisó que el diagnóstico dado a conocer forma parte del proyecto “Ciudadanizando la justicia: Modelo de Acompañamiento a Tribunales de Tres Entidades de la República Mexicana, a cargo de EQUIS: Justicia para las Mujeres A.C.
Al término de la reunión, Ana Pecova dijo: “Realizamos un diagnóstico institucional como parte de un proyecto más amplio que estamos trabajando en el Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca, con el apoyo de la Unión Europea, el cual contempla el fortalecimiento de las capacidades de los jueces para impartir justicia con perspectiva de género, como un acompañamiento para promover una cultura de igualdad y no discriminación”.
Más tarde, el titular del Poder Judicial, magistrado Raúl Bolaños Cacho y la Directora Ejecutiva de EQUIS: Justicia para las Mujeres AC., Ana Pecova, entregaron reconocimientos a jueces del sistema tradicional y oral, así como a secretarios de estudio y cuenta que concluyeron con éxito el diplomado Argumentación Jurídica con Perspectiva de Género.
En un acto celebrado en el Salón de Plenos del Honorable TSJE, Bolaños Cacho agradeció a la Maestra Pecova, que a través de un convenio de colaboración institucional firmado el año pasado, apoya con capacitación académica a la institución judicial para sensibilizar a su personal y cumplir con el mandato constitucional y convencional para juzgar con perspectiva de género.
“En el Poder Judicial, la capacitación y actualización en materia jurídica es una prioridad, porque con ello los abogados adquieren más conocimientos y de esta manera se atiende mejor a los justiciables”, dijo, y resaltó el trabajo que realiza actualmente la Escuela Judicial que capacita no sólo al personal del Poder Judicial sino a los abogados de diversos colegios y asociaciones.
Erasto L. Zurita, ciudadano inolvidable
Carlos R. Aguilar Jiménez.
Al cumplir años la ciudad de Oaxaca se engalana conmemorando sus principales acontecimientos históricos, celebrando sus especiales circunstancias y, especialmente reconociendo a sus ciudadanos distinguidos, célebres y esclarecidos en los distintos asuntos que interesan al H. Ayuntamiento de Oaxaca, como se realiza cada aniversario en solemne ceremonia presidida por el C. Presidente Municipal, que en ocasión especial este año nombrará al Maestro Erasto León Zurita: “Ciudadano Inolvidable” reconociendo y reivindicando su magnífica obra pictórica acuarelista, trascendencia cultural y valiosa aportación a las artes plásticas.
El maestro Erasto León Zurita nació el 26 de julio de 1947 en Santa María Coyotepec y empezó a pintar desde niño. Ingresó a la Escuela de Bellas Artes A los 13 años donde conoció la instrucción fundamental del dibujo, perspectiva y orientación pictórica para el desarrollo posterior de su obra. A los 15 años ganó una mención honorífica en un concurso de pintura joven convocado por la UNAM con una obra al temple titulada: “Los Cántaros Cantan” por lo que en reconocimiento a su talento el gobernador Rodolfo Brena T. le otorgó una beca para estudiar con el famoso acuarelista Alfredo Guati en el D.F., donde vivió casi una década ensayando diversas técnicas de la pintura y convirtiéndose en un acuarelista de primer nivel.
Durante su estancia como becario compartió espacio con maestros como Ignacio M. Beteta, Manuel Arrieta, Edgardo Coghlan y Martha Orozco entre otros grandes artistas; intercambió que potenció su aprendizaje logrando manejar técnicas de pintura y acuarela hasta un nivel excelso, como lo demuestra su obra: “Leyendo al Quijote” que se exhibe en el Museo Nacional de la Acuarela. Erasto León Zurita, una vez alcanzó el manejo sublime de las técnicas de la acuarela, después de viajar por diversos países perfeccionando su maestría, regresó a Oaxaca convirtiéndose en maestro de niños talentosos y continuando con su dedicación magistral a la pintura, hasta que una enfermedad terminó con su brillante existencia, siendo homenajeado por intelectuales, artistas y en especial por los habitantes de su pueblo donde existe un museo-galería mostrando parte de su magistral obra, y que en ocasión especial, este año, en el aniversario de la ciudad, será reconocido pública y solemnemente por el Cabildo, Presidente Municipal JHF y todos los oaxaqueños que valoramos en todo lo que vale su obra, como en mi caso al contar entre mis libros con un ejemplar de “Oaxaca Rostro Antiguo” y, además tener el privilegio de la exhibición de la acuarela: “El Cargador del Sol” que se muestra en el Observatorio Astronómico Municipal como préstamo de su hermano Juan León Zurita. Mi reconocimiento al Ayuntamiento y Carlos Spíndola, Director General de las Culturas por proponer y conseguir esta merecida distinción al maestro Erasto León Zurita: “Ciudadano Inolvidable”.
¿Cómo tendría que discutirse una potencial “contrarreforma educativa”, luego del 1-J?
Hasta el momento parece que todas las miras están puestas en el día de la jornada electoral del 1 de julio próximo, como si esa fuera la fecha cumbre para el país. Lo será sólo durante ese día. Sin embargo, el resultado de esa jornada electoral será decisivo para los pasos que deba dar el próximo Presidente de la República, a partir no del 1 de diciembre, sino del día siguiente de los comicios. En un escenario posible, en el que pudiera triunfar Andrés Manuel López Obrador, vale la pena analizar algunas de las coordenadas que serían indispensables para la discusión de una posible contrarreforma educativa.
En efecto, parece claro que ni el primer debate entre candidatos presidenciales ocurrido el pasado domingo, ni cualquier otro de los hechos conocidos hasta el momento, ha tenido la capacidad de cambiar la inercia de las preferencias electorales. En todas las mediciones, Andrés Manuel López Obrador se encuentra no sólo a la cabeza, sino también muy por delante de sus más cercanos competidores. Ante ello, se ve cada vez más claro cómo comienzan a entrelazarse los intereses del Partido Revolucionario Institucional, y los de la alianza PAN-PRD para tratar de detener al tabasqueño.
En respuesta a ello —es decir, como grupos no sólo a favor de López Obrador, sino interesados en el cumplimiento de sus promesas si llega a la Presidencia— existen algunas expresiones políticas que parecen surgir no sólo con miras a la elección del 1 de julio, sino para los procesos siguientes.
Uno de esos grupos, que aparece con fuerza en Oaxaca, es el Frente Estatal Popular Progresista, el cual está compuesto por personas provenientes de distintos gremios y actividades productivas —entre varios otros grupos, integrantes de la Sección 22 del SNTE, o el ex diputado local Jefté Méndez— y que ha sostenido que tiene como primer objetivo el cuidado y la defensa del voto a favor de López Obrador el día de la jornada electoral; pero que desde el inicio parece ser uno más de los sectores que podría, y debería, sumarse a la enorme discusión nacional que asimismo debería surgir, a partir de la propuesta de modificar o eliminar la reforma educativa de la Constitución federal.
De hecho, tal parece que esa discusión será necesaria independientemente de si llega o no a ganar López Obrador la Presidencia de la República. La razón de fondo radica en que de todos modos el esquema de evaluación docente necesita cambios, y que esos cambios invariablemente tratarán de ser empujados por todos aquellos grupos que hoy están viendo los primeros efectos de la reforma educativa, y que no tardarán en manifestarse frente al nuevo gobierno para exigir los ajustes que podrían ser necesarios.
Parece entonces que al margen de que López Obrador llegue a la Presidencia, de todos modos abrió una especie de caja de pandora relacionada con la reforma educativa. No habrá forma, independientemente de quién gane la Presidencia, de detener a innumerables grupos tanto del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, como de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, y de otras expresiones minoritarias y que pudieran surgir al interior del gremio magisterial nacional, que quizá antes de que termine el año planteen a la nueva administración federal, o una reforma integral, o un replanteamiento, e incluso una contrarreforma, relacionada con la educación pública y con la forma en que ésta se evalúa.
Será un tema de la mayor trascendencia, el cual es necesario ir viendo desde ahora.
CONDICIONES SOCIALES
Existe una especie de coincidencia disimulada entre diversas expresiones magisteriales, respecto a la evaluación docente. Esa coincidencia, hasta ahora poco vista, apunta al hecho de que la evaluación fue confeccionada por el gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto, sin considerar que son muchos factores sociales los que influyen en el aprovechamiento de los niños que reciben educación pública, y que al mismo tiempo de implementar procesos de evaluación, era necesario también impulsar mecanismos de regularización para los trabajadores de la educación en todo el país.
Esto parece algo menos complejo de lo que es. Según esa visión, para lograr resultados verdaderamente aceptables en una evaluación docente es necesario que existan las condiciones mínimas de aprovechamiento para todos los niños y jóvenes que asisten a las escuelas públicas. Ello, dicen, no sólo implica que puedan acceder a clases todos los días, sino también que cuenten con alimentación mínima, un entorno familiar y comunitario seguro, y una infraestructura educativa que les permita cubrir sus necesidades básicas.
El problema, señalan, es que a lo largo y ancho del país hay miles de escuelas que no tienen ni la infraestructura indispensable. Es decir, no tienen pisos de cemento firme, no tienen muros y techos sólidos, no tienen agua potable, energía eléctrica, drenaje, sanitarios y áreas mínimas de esparcimiento. Si muchas escuelas del país no tienen eso, muchas más no cuentan con lo necesario para potenciar el aprovechamiento de los educandos a través de materiales educativos, tecnología, e incluso los libros y los materiales que son indispensables para las actividades cotidianas.
Si todo eso está del lado social, también reconocen que el Estado debería considerar más las condiciones en que se ha formado el magisterio desde hace años. En las escuelas normales del país se han anidado vicios que hoy impactan en la preparación mínima de los maestros. Por esa razón, no todos los profesores del país son capaces de aprobar dignamente la evaluación, y a muchos de ellos ni siquiera les son suficientes los cursos de actualización que se les ofrecen para poder superar una primera calificación reprobatoria.
En el fondo, sostienen, es positivo que el Estado quiera evaluar la calidad de la educación. Pero debería hacerlo no en un escenario fantasioso, sino considerando la realidad de la educación en el país. Esa realidad debe considerar que hay millones de niños que llegan a la escuela con hambre; que las condiciones en las que reciben instrucción son inadecuadas, riesgosas e insalubres, y que los profesores —no todos, pero sí muchos— tienen también deficiencias estructurales en su formación como docentes, que primero deben ser corregidas antes que evaluadas.
DISCUSIÓN INMINENTE
Al final, esta será una de las discusiones que muy posiblemente ocurran independientemente de quién sea el próximo Presidente de México. Queda claro que esa visión no es ni radicalizada ni entreguista, pero quizá sea una de las posturas más razonables respecto a por qué sí debe ser revisada la reforma educativa. No para derogarla sino más bien para hacerla más acorde a la realidad de la mayoría de las escuelas, de los maestros, y de los niños mexicanos.
Descalificación en debate
Carlos R. Aguilar Jiménez.
Por si acaso algún inocente o ignorante de la historia política de México todavía creía en las promesas y ofertas de los candidatos a la presidencia de México, luego del debate que no fue más que un cúmulo de descalificaciones, desautorización, anulación, incapacitación, inhabilitación, deposición y desviaciones del propósito del debate, que como controversia, polémica, contienda o discusión debiera ser, lo cierto es que ahora ha quedado en evidencia que lo que realmente les interesa a todos los candidatos son sus correligionarios e ideologías mezquinas, porque ninguno tiene un proyecto o plan para México, y no uno que se diga y nada más, como promesa de político, que fácil e impunemente mienten y engañan siempre para ser populares, sino un proyecto que se pueda sustentar y defender racional, lógica e incluso científicamente, porque si bien cualquiera puede decir que va a repartir dinero entre los pobres, aumentar las pensiones o acabar con la corrupción, una cosa es decirlo y otra, demostrarlo objetivamente, como si se estuviera, por ejemplo en un examen profesional.
Descalificar y prometer es lo más sencillo de todo, lo hacen desde siempre los curas y políticos descalificando a las religiones que no son verdaderas, considerando herejes a quienes piensan diferente, matándolos incluso como hizo la iglesia católica por siglos y, principalmente prometiendo una vida en ultratumba que es imposible demostrar exista pero que bien sirve a los sacerdotes para enriquecerse, igual que los políticos que se descalifican mutuamente y que si bien no prometen que los que sufren sufren serán huéspedes del Reino de de los Cielos, si prometen, especialmente a los votantes más pobres e ignorantes, que el dinero de los ricos se repartirá entre los necesitados y se suspenderán obras e infraestructura que son únicamente para ricos, prometiendo incluso seguir fastidiando y hundiendo en la ignorancia a los niños pobres, al derogar la Reforma Educativa y regresar el control de la instrucción pública al magisterio, en el caso de Oaxaca a la Gestapo 22 que en los últimos 35 años ha perjudicado espantosamente a la niñez en la edad en que lo más importante es aprendan y se forjen el hábito de estudio y lectura. A mi, votar me ha llevado siempre, después que cumplí 22 años, a no votar más por a sentir el “síndrome de la orfandad”, que significa saber que no ha existido desde hace 40 años un líder honesto, no parece en las boletas para sufragar un dirigente respetable, algún candidato probo, equitativo y justo, sino únicamente políticos desquiciados, transas inmersos en la vorágine del poder, dispuestos a mentir y descalificar las ideologías que antes defendieron, por las que ahora les garantizan dinero y poder, como todos los priistas que se volvieron morenos guadalupanos, misericordiosos y píos y que como cada seis años, se mueven a donde mas les convenga sin importar ideologías, convicciones o ideales, porque no las tienen y tampoco tienen vergüenza.
Con las expresiones de Aureoles, inicia la aritmética de los gobernadores como factor para la elección presidencial
La tarde del sábado, el Gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo escribió en su cuenta de Twitter: “Tras una profunda reflexión, y anteponiendo el interés de México, he llegado a la conclusión de que el próximo Presidente de México debe ser @JoseAMeadek”. Con ello, parece haber quedado abierto el momento en el que para la elección presidencial tendrán que sumarse y restarse no sólo las encuestas y los sondeos de opinión, sino también la forma en que los Gobernadores —esos monumentales factores reales de poder en las entidades federativas— orienten los márgenes de votación en los que pueden influir.
En efecto, además del mensaje transcrito en líneas anteriores, el Gobernador Aureoles escribió lo siguiente: “Con 20 años de conocerlo soy testigo de su probada capacidad profesional y experiencia, pero lo que más lo distingue es su calidad humana y sensibilidad.” “@JoseAMeadek es el perfil más completo. Ha sido secretario de Desarrollo Social, de Relaciones Exteriores, de Energía y dos veces de Hacienda, pero además es un hombre comprometido; quienes lo conocemos no tenemos duda de que será un gran presidente.” “Asumo esta decisión con absoluta responsabilidad y convicción, porque lo que está en juego va más allá de ideologías, partidos o colores. ¡Esta decisión es por México! Pepe, te deseo el mejor de los éxitos en el debate.”
Esta manifestación de apoyo de un Gobernador emanado del PRD al candidato presidencial del PRI, generó toda clase de inconformidades dentro de la alianza PAN-PRD-MC, en la que incluso ayer domingo barajaban la posibilidad de iniciarle un proceso de expulsión de su militancia partidista, acusado de traición. Por su parte, José Antonio Meade recibió con agrado la manifestación de apoyo de Aureoles, pues ésta se sumó al apoyo que previamente le había patentizado el también perredista Armando Ríos Piter, quien no consiguió la candidatura presidencial independiente pero sí decidió sumarse a la del priista.
Aunque para muchos pareció sorpresiva la adhesión de un Gobernador perredista a la campaña presidencial del PRI, lo cierto es que esto era algo anunciado dada la forma en que esos dos partidos, PAN y PRD, procesaron la candidatura presidencial de Ricardo Anaya. Junto a ello, y quizá en un plano aún más importante, es necesario entender que a partir de ahora podrían ocurrir nuevas manifestaciones de apoyo por parte específicamente de Gobernadores panistas o perredistas a la campaña de José Antonio Meade, y que esto —que es una forma de revivir el conocido “voto útil” orientado desde los gobiernos estatales a un candidato presidencial en específico— será también un factor de consideración para el resultado final de la elección.
En esa lógica, vale la pena releer algunos apuntes hechos oportunamente en este espacio. En octubre del año pasado, cuando aún era brumosa la posibilidad de una alianza PAN-PRD, pero ya era visible la intención de Ricardo Anaya de hacerse de la candidatura presidencial incluso a sangre y fuego si fuere necesario, aquí apuntamos: “Margarita Zavala se fue sola, y dejó al PAN en manos de un Ricardo Anaya que ha demostrado ser un político sin honor, sin palabra y sin capacidad de interactuar con quienes no están de acuerdo con él ni se pliegan inopinadamente a su voluntad. A partir de eso, es cierto que Margarita tendrá que comenzar desde cero la construcción de su propia plataforma política y su estructura electoral, y que eso no le resultará nada fácil. Mientras, Anaya seguirá controlando al Partido (que desde hace años tiene una militancia elitista, que tiene varios lustros sin crecer ni renovarse) y quizá pueda conseguir su codiciada candidatura presidencial. El quiebre vendrá cuando se acerque el momento de la jornada electoral. ¿Por qué?
“Porque si el PRI impulsa a José Antonio Meade como candidato presidencial, éste tendrá como misión natural fungir como una bisagra entre el priismo y el panismo que gobernó en los años previos —con él en los gabinetes legales y ampliados, en los tres sexenios—, y como un factor de estabilidad para el sistema político, del cual son actores centrales los gobernadores de todos los partidos. Ahí es donde Anaya se enfrentará a los demonios que está creando: sin embargo, ya para entonces será muy complicado que logre hacer permear —él, o quien sea su candidato presidencial— una imagen de certeza, inclusión y cumplimiento de compromisos —aspectos que sí garantiza Meade— en medio de la historia a partir de la cual se habría de la candidatura presidencial a través de actos de segregación, de exclusión y de porrismo al interior de su partido.
“Por eso, será ahora el panismo quien se enfrente al dilema del voto útil: votar a favor de Meade que representa un punto de equilibrio entre las dos fuerzas, y ofrece certeza en el cumplimiento de los compromisos, y no de un liderazgo anodino y totalitario como el que hasta ahora ha representado Ricardo Anaya. Ese será el verdadero punto de rompimiento de las estructuras panistas, y muy probablemente esa sea la ruta a partir de la cual se desmorone la ‘estructura electoral’ que ahora mismo dice Ricardo Anaya que no se fue con Margarita Zavala.” (Al Margen 10.10.2017).
PALABRA CUMPLIDA
En otro momento, el 9 de enero, hablamos sobre la urgencia de Meade de generar consensos entre los gobernadores, y es exactamente lo que está haciendo. En aquel entonces dijimos: “¿hoy valdrán más las supuestas lealtades a muerte de algunos gobernadores y figuras políticas de primer con Osorio Chong, que la necesidad de generar consensos con José Antonio Meade? ¿Deberían ser los Gobernadores los impulsores de esos acuerdos, o tendría que ser el propio candidato presidencial quien los busque y construya?
“Parece claro que hoy la actitud proactiva de búsqueda y construcción de consensos con esos factores reales de poder, debería estar más en el candidato presidencial que en los gobernadores. Finalmente, los primeros ya tienen su cargo y el segundo no. Y es evidente que los acuerdos deberían apuntar a construir futuro juntos, antes que nutrirse de imposibles —como que Osorio pudiera ser un candidato sustituto— o de lealtades inamovibles, que bien sabemos que en la política mexicana hace mucho que no existen.
“Por esa razón, el destino de la carrera presidencial en el PRI no puede explicarse a partir de las apuestas y de las lealtades, sino de los consensos y las conveniencias mutuas. Meade es el candidato presidencial y es él quien debe buscar generar las sinergias que le permitan mantener la suma inicial de los gobernadores priistas, y éstos deben encontrar en su candidato presidencial la mejor opción —y el eco suficiente a sus propios proyectos políticos—, antes que preferir la negociación con el adversario. Ahí se construirá la candidatura real, y el triunfo priista. Las demás, son cavilaciones que no alcanzan una explicación de fondo para todo lo que veremos en los meses siguientes.”
CONSTRUCCIÓN DE POSIBILIDADES
¿Es sorpresivo lo que ocurre? Queda claro que no. Más bien, es el resultado de los consensos y las sumas y restas electorales, en las que los gobernadores son actores muy importantes. Es muy probable que, dadas las circunstancias, Aureoles no sea el último en declinar a favor de un candidato distinto al de su militancia partidista.
En Huajuapan Poder Judicial realizará programa regional de actualización jurídica
Habrá una Simulación de Audiencia Preliminar del Proceso Oral Mercantil dirigido a los profesionales del Derecho, así como a los periodistas
Como una de las demandas del gremio de abogados así como de los comunicadores y para difundir de manera práctica el desarrollo de los Juicios Orales Mercantiles, la Escuela Judicial y la Comisión de Oralidad Mercantil del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Oaxaca (TSJO), realizará este 25 de abril la Simulación de Audiencia Preliminar del Proceso Oral Mercantil en la región de la Mixteca.
La actividad está dirigida a abogados litigantes, estudiantes de la licenciatura de derecho y medios de comunicación de la Mixteca, quienes podrán conocer el proceso que refleja un completo cambio en la impartición de justicia en beneficio de los justiciables en la celeridad de los juicios en la materia mercantil.
La Jornada de Capacitación en Huajuapan de León se realizará del 25 al 27 de abril, en las instalaciones de la Casa de la Cultura, ubicadas en Heroico Colegio Militar, en el centro de esa población Mixteca.
En lo referente a la Oralidad Mercantil, se contempla un curso básico del tema y una Simulación de Audiencia del Proceso Oral mercantil, donde participarán los jueces Jessica Maribel Arango Bravo; Adriana López Arango; Perla Inés García Martínez, y como secretario, Gilberto Jacinto Santos.
En tanto, personal de la Dirección de Derechos Humanos del Poder Judicial del Estado impartirá el taller de derechos humanos de las personas con discapacidad.
A su vez, el Magistrado Crescencio Martínez Geminiano, integrante de la Primera Sala Civil y el Magistrado Gerardo Carmona Castillo, integrante de la Segunda Sala Penal, impartirán el Taller de Actualización en Materia Penal.
Además de la capacitación, el Poder Judicial de Oaxaca trabaja en mejorar la atención a los justiciables, por lo que el Pleno del Consejo de la Judicatura autorizó el cambio de domicilio del Juzgado Mixto de Primera Instancia de Cuicatlán.
Para ofrecer un espacio digno y más amplio a los trabajadores judiciales y a la ciudadanía, el juzgado fue trasladado a la calle Morelos, número 21 en la Colonia Centro de San Juan Bautista Cuicatlán, donde brinda sus servicios desde principios del presente mes de abril.
Con estas acciones se muestran el compromiso del Poder Judicial en beneficio de una impartición de justicia eficaz, en menor tiempo y con servicios de calidad.
Día de la tierra
Carlos R. Aguilar Jiménez.
El domingo se celebrará el día de la Tierra, la fecha oficial dedicada a reflexionar respecto de la Tierra, como si se tratara de un lugar que dependiera de nosotros, los arrogantes seres humanos, especialmente los fanáticos ambientalistas y fundamentalistas verdes, quienes se creen capaces de poder cuidar y salvaguardar la Tierra, planeta para el que geológica e históricamente representamos lo mismo que las hormigas, insectos que se creyeran todo poderosos y con capacidad de cuidar al planeta entero con sus acciones ecológicas al hacer millones de hormigueros.
La Tierra tiene una edad de 4,600 millones de años, que hemos dividido en Eras geológicas, definidas por el surgimiento y evolución de diversas especies, de las que se ha extinguido casi el 99 por ciento, sobreviviendo por selección diferencial de los más aptos, únicamente los seres que actualmente poblamos la Tierra, incluidos los humanos, antropoides erguidos que se creen ángeles caídos o descendientes de un monigote de arcilla insulado de hálito divino, con alma, que no tienen los animales, por lo que según la Biblia el hombre debe señorear, dominar, sobre los peces del mar, las aves de los cielos, las bestias y todo animal que se arrastre sobre la Tierra, siendo así según orden divina amo y señor de animales y plantas, precepto que los ecologistas no respetan y pretenden que los humanos seamos parte del paisaje, que vivamos como animales cavernícolas y no transformemos la Tierra para nuestro beneficio, enseñoreándose del planeta, no obstante, al margen de fantasías religiosas, lo cierto es que a la Tierra le tiene sin cuidado quien o que viva en su superficie, porque si los seres humanos aprovechamos o no sus recursos y la contaminamos o no, la existencia de la humanidad con tecnología no significa nada para una Tierra con 4 mil 600 millones de años donde insignificantes organismos que apenas han coexistido usando tecnología hace 200 años, desde la Revolución Industrial y como especie hace 500 mil, ahora resulta que algunos se creen omnímodos para salvar o cuidar a la Tierra, planeta que, con o sin nosotros seguirá como siempre otros 5 mil millones de años, sin embargo, esto no quiere decir que seamos sucios y despilfarradores, y si lo somos, la ciencia encontrará soluciones a los problemas humanos, porque la Tierra no los tiene ya que nos guste o no, todas las especies se extinguen y ese el es destino de la humanidad, no de la Tierra, planeta en el que somos hormigas arrogantes que le organizamos un día a la Tierra, cómo podría dedicarse también un día Júpiter, que también le tiene sin cuidado nuestra arrogancia ecológica.

