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Oaxaca de Juárez: segundo mayor escenario de competencia electoral

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+ Elección cerrada; resultado al aire: los números no dan certeza alguna


Poco se ha analizado el reto mayúsculo que significa la elección de la próxima autoridad en el ayuntamiento de la capital oaxaqueña. Sin exagerar, este municipio significa el segundo mayor capital político a disputarse luego de la gubernatura, y pasando muy por encima de las diputaciones locales y, sin menospreciar, de cualquier otro ayuntamiento en la entidad. Si Oaxaca de Juárez es el epicentro de la actividad política en la entidad, la competencia por conquistar ese espacio es, como nunca, de pronósticos reservados.

En efecto, esta será una elección municipal atípica en la capital del Estado, por la desconcertante selección de candidatos que ocurrió en los dos principales partidos. Por un lado, en la coalición que integran el PRI-Partido Verde-Nueva Alianza, se decidieron por José Antonio Hernández Fraguas, y en la coalición PAN-PRD por el panista Sergio Bello, rompiendo con esas dos decisiones la inercia aparente de que la alcaldía citadina se la disputarían esencialmente mujeres. Esta es una cuestión relevante, aunque no precisamente por el impulso a la fuerza electoral sino porque, en apariencia, ambos bloques habrían intentado deprimir la participación y el interés del electorado.

Para explicar esa situación, sólo basta con voltear a ver a sus candidatos: por el lado priista se encuentra Hernández Fraguas, que en realidad no goza de todo el prestigio y los buenos antecedentes que presume como político y como ex gobernante de la capital. Si se recuerda, su gestión estuvo enmarcada por la intermitencia en la atención al municipio, derivada de los evidentes afanes electorales que hicieron creer a Hernández Fraguas que podía ser candidato a Gobernador. Además de eso, en su gestión no se consiguió ningún resultado relevante y tampoco hubo signos distintivos. Tan no fue así, que casi faltándole un año para terminar su trienio, Hernández Fraguas se separó definitivamente de la alcaldía para sumarse a otra campaña —la de Eviel Pérez Magaña— fallida.

El caso de Sergio Bello es tanto o más alarmante. Es un empresario hotelero que consiguió la curul —¿a la que alguien sabe si solicitó licencia?— en el Congreso local gracias no al trabajo político sino a las amistades que tiene en el Comité Ejecutivo Nacional del PAN. A decir de los mismos panistas, Bello no tiene trabajo político ni capitales electorales, además de que su desempeño como legislador local plurinominal tampoco ha tenido un solo signo distintivo como para pensar en la segunda candidatura más importante de esta contienda. ¿Qué pasó entonces? Que las dos coaliciones tomaron sus respectivas decisiones considerando al adversario. Y este fue el resultado.

No obstante, aunque pudiera parecer esto lo interesante, en realidad hay mucho más. Porque resulta que antes de Fraguas y Bello como candidatos en esta contienda, la capital de Oaxaca ya tenía su propia historia de desencuentros electorales entre esos partidos. Apenas la contienda de 2013 por la alcaldía citadina, estuvo enmarcada por la rudeza y la incapacidad de las fuerzas políticas de construir escenarios definidos.

Fue tal la polarización, que Javier Villacaña logró alzarse con la victoria en alguna medida impulsado por la división de las fuerzas coaligadas que se generó desde el gobierno estatal, por la aversión del grupo gobernante contra Luis Ugartechea como presidente saliente, y qué decir de Francisco Reyes Cervantes como abanderado de un sector panista con el que el gabinismo no sentía ningún compromiso.

DEVENIR ELECTORAL

Los resultados de la elección municipal de 2013 en la capital fueron, según el IEEPCO, los siguientes: la Coalición Compromiso por Oaxaca (PRI-Verde, que impulsó a Villacaña) obtuvo 35 mil 913 votos; la coalición Unidos por el Desarrollo (PAN-PRD-PT, que abanderó a Reyes Cervantes) logró 35 mil 282 votos. Una diferencia de sólo 631 votos, en un contexto en el que el propio gobierno estatal envió al perredista Hugo Jarquín, a dividir (y romper) el esquema de triunfo de la propia coalición, a través del Partido Unidad Popular, del que fue candidato. Jarquín obtuvo —en esa elección definida por menos de mil votos— un total de nueve mil 448 sufragios.

¿Qué es lo relevante de todo esto? Primero, que si otra hubiera sido la decisión del PAN, y ésta hubiera sido acorde con los intereses del gobierno estatal, entonces no habría habido una división de las fuerzas de izquierda y la coalición PAN-PRD habría barrido sin problemas a un priismo que aún con todos los votos que logró Villacaña no habría tenido lo suficiente para ganarle al abanderado de la otra coalición con al menos tres cuartas partes de los votos que le robó Hugo Jarquín.

Hay un segundo efecto: hoy, aún con el poco entusiasmo que generan los dos principales candidatos a la alcaldía, hay elección de Gobernador en la que, por un lado, se encuentra Alejandro Murat como candidato creciente; pero en la que, en el otro extremo, hay una coalición no dividida, en la que Bello y Jarquín juegan más o menos en el mismo carril de los intereses electorales.

ELECCIÓN INÉDITA

Por todo eso, la pregunta que debían hacerse los candidatos —y particularmente Hernández Fraguas— es qué tan sobrado puede estar en la campaña. La capital no es un territorio que fácilmente se presta a ser indulgente con el priismo. Pero la coalición lleva una carrera muy cuesta arriba con un candidato como Bello. Por eso no es exagerado afirmar que el resultado será de pronóstico reservado.

¿Por qué el Chapo Guzmán sí puede ser extraditado a EEUU?

Chapopote

+ No le aplicarían la pena de muerte; la ley mexicana lo prohíbe


El manejo informativo sobre la posible —y dicen que hasta “inminente”— extradición a Estados Unidos de Joaquín El Chapo Guzmán, genera más interrogantes que luces sobre la veracidad de esos dichos, pero sobre todo apunta a que este es un doble juego mediático para generar presión y desconcierto entre la ciudadanía. El gobierno federal mantiene viva la discusión porque sabe que uno de los temas que preocupa a la sociedad mexicana, es la posible tercera fuga del capo; y éste sabe que en la medida que pueda mantener la discusión su posible extradición, gana tiempo para seguir interponiendo recursos legales en México, y quizá hasta para negociar una pena —relativamente— benévola con la justicia de la Unión Americana.

En efecto, hace dos semanas trasladaron a Guzmán Loera del penal de máxima seguridad de El Altiplano, en el Estado de México, a un centro penitenciario federal localizado en Ciudad Juárez. En aquel momento, se dijo como rumor —hecho correr por el propio gobierno federal— que ese traslado de centro penitenciario tenía como objeto avanzar en el proceso de entrega a la justicia estadounidense. Rápidamente, los abogados del encarcelado desmintieron la versión y anunciaron que interpondrían diversos recursos legales en contra de la posible entrega a los Estados Unidos.

Todo ocurría casi al mismo tiempo, cuando el nueve de mayo el Consejo de la Judicatura Federal confirmó que el juzgado tercero de distrito de procesos penales federales en la Ciudad de México había emitido ya una opinión jurídica en el sentido de que la solicitud de extradición presentada por la Embajada de Estados Unidos ante su similar de México, cumple con todos los requisitos establecidos en el tratado de extradición celebrado entre ambas naciones.

A partir de esta resolución, reconoció el Consejo de la Judicatura, corresponderá únicamente a la Secretaría de Relaciones Exteriores dar la autorización para que se cumpla con el traslado de “El Chapo” Guzmán a EU, para lo cual cuenta con un periodo de aproximadamente un mes. Y una vez que la Cancillería autorice el traslado, la defensa del líder del Cártel de Sinaloa podría presentar un amparo que retrasaría el proceso hasta por un año más si éste se lleva hasta sus últimas consecuencias.

Es decir, que se impugne ante tribunales colegiados e incluso ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Siete días después, otro juez federal emitió una segunda opinión favorable de extradición, a partir de que son dos cortes estadounidenses las que requirieron al gobierno mexicano al capo en extradición, para que responda por los delitos cometidos en aquel país.

JUEGO DE ESPEJOS

En este punto, es claro que tanto el gobierno mexicano como la defensa de Guzmán ha barajado una especie de juego de espejos. ¿Por qué? Porque cuando recién fue ingresado a El Altiplano, la defensa jurídica de Guzmán aseguró que éste mismo había pedido que aceleraran el trámite de extradición, ya que las condiciones en las que lo tenían eran inhumanas. Hoy, esos mismos abogados dicen que El Chapo tratará de hacer valer una suspensión de amparo que tenía a su favor en contra del traslado de centro de reclusión, justamente para que lo regresen al Estado de México.

En esa misma lógica, el gobierno mexicano ha también jugado con la verdad. ¿Por qué? Porque también dolosamente, dejó correr la versión de que en Estados Unidos podrían aplicarle la pena de muerte a Guzmán Loera por los delitos que cometió en contra de ese país. Luego, dejó también correr la versión de que ya había “arreglado” con los Estados Unidos para que se le aplicara otra pena, pero no la de muerte, y que el traslado podría ocurrir dentro de algunos días. Éstas son imprecisiones manejadas deliberadamente para manipular las apariencias sobre el verdadero proceso que se le sigue al criminal para presentarlo ante la justicia estadounidense.

Pues resulta que, por ejemplo, la fracción V del artículo 10 de la Ley de Extradición Internacional señala que el Estado Mexicano exigirá para el trámite de la petición de extradición, que el Estado solicitante se comprometa: a que si el delito que se impute al reclamado es punible en su legislación hasta con la pena de muerte o alguna de las señaladas en el artículo 22 constitucional, sólo se impondrá la de prisión o cualquier otra de menor gravedad que esa legislación fije para el caso, ya sea directamente o por substitución o conmutación.

Todo esto, ocurre a partir de la lógica simple de que en todo proceso de extradición debe haber reciprocidad sobre diversas cuestiones, que van desde el hecho de que, una vez entregado a otro país, el reo sólo puede ser juzgado por los delitos por los que se solicitó la extradición; que el delito por el que se le requiere, se encuentre también tipificado en México como delito; y que no se le pueda aplicar una pena mayor a la que se le podría aplicar en nuestro país, si aquí se le juzgara por dichos delitos, entre otras.

CALDEAR LOS ÁNIMOS

En el fondo esa parece ser la intención: decir verdades a medias, presentarse como “héroes” en asuntos que están perfectamente establecidos en una ley y, en resumen, tratar de jugar con el ánimo de los mexicanos que está cada vez en un nivel mayor de descontento. Al final, eso puede explicar tantas inconsistencias no legales, sino de administración de la información, en cuanto a un asunto judicial y de soberanía, como es la extradición del Chapo Guzmán.

¿El gobierno federal dejará en el olvido sus acuerdos con los traidores?

Estefan

+ Estaba anunciado que el ulisismo iría de lleno o con Eviel, o con JAEG


Los operadores del gobierno federal hicieron una operación política por demás cuestionable con los grupos que inicialmente pretendían que el candidato del PRI a la gubernatura fuera el senador Eviel Pérez Magaña. El régimen del presidente Enrique Peña Nieto, interesado en que Oaxaca vuelva a ser un estado gobernador por el PRI, intentó una operación cicatriz que no sólo ha sido fallida sino que, además, resultó en una alianza abierta con sus adversarios políticos. ¿Todo eso quedará impune?

En efecto, hoy es claro que por una especie de atracción natural, a la campaña de José Antonio Estefan Garfias se unieron dos grupos que hoy le pesan como lozas, y que ahora más que nunca es previsible que la pueden hundir: por un lado se encuentran los intereses del “facilitador” financiero de la actual administración, Jorge Castillo Díaz; y en el otro extremo está el acuerdo que la coalición CREO trabó con un sector del priismo resentido, porque ninguno de los integrantes de su grupo fue considerado como candidato a la gubernatura.

Respecto a todo esto, no deja de llamar la atención la forma en que tanto el gobierno federal, como el CEN del PRI, han desatendido los efectos de sus acuerdos fallidos. Pues como contexto, debemos recordar que el grupo del ex gobernador Ulises Ruiz Ortiz estaba resuelto a que el candidato a la gubernatura fuera su ‘delfín’, el senador Eviel Pérez Magaña. Ellos, como bloque, estaban resueltos a lograr ese objetivo aunque, desde hace casi un año, dejaron ver que no tendrían problemas en transitar a otros proyectos políticos si no eran satisfechos en sus intereses.

De hecho, desde septiembre del año pasado, los representantes del ulisismo dejaron ver esa posibilidad a través de un mensaje constatado justo en la celebración del cumpleaños del ahora candidato a gobernador por la coalición CREO, José Antonio Estefan Garfias. A aquel evento, que fue una especie de ‘pre-destape’, acudieron varios de los integrantes del grupo del ex gobernador Ruiz, con un mensaje claro: de darse las circunstancias, abandonarían a Eviel Pérez Magaña para caminar con Estefan Garfias.

Apuntamos en aquel entonces: “El ulisismo está desatado: en un evento político, disfrazado de “un cumpleaños”, este fin de semana todos los herederos del ex gobernador Ulises Ruiz se fueron a alinear con los prospectos a la gubernatura del grupo gobernante. Dejaron ver sus dos rutas: por un lado, seguir respaldando a sus desechables “candidatos naturales” (el senador Eviel Pérez y Héctor Pablo Ramírez); y por el otro —¡lo increíble!—, buscar una alianza con el gobierno estatal, para ir contra sus adversarios domésticos del PRI. Por eso, al “cumpleaños”, todo el ulisismo fue al pase de lista. Todo. De ese tamaño son las ambiciones, cuando de tratar de regresar al poder se trata (Al Margen 30.09.2015)”.

Hoy es evidente que, por un lado, la conversación filtrada a redes sociales entre Castillo Díaz y Beatriz Rodríguez Casasnovas, no deja duda de la alianza que finalmente sí trabaron con la campaña de Estefan Garfias, pero sí deja la interrogante de qué está haciendo el gobierno federal y el PRI para contener a este grupo que, por un lado, traicionó a Alejandro Murat al prometerle que caminarían como grupo con él a cambio de posiciones administrativas; pero que también está traicionando al propio Pérez Magaña, a quien finalmente dejaron solo —en ridículo— para caminar con sus adversarios ahora convertidos en aliados.

¿Y LOS ACUERDOS?

Cuando se definió a la candidatura al gobierno de Oaxaca por el PRI, se habló de que a Pérez Magaña —entonces senador con licencia— le habrían ofrecido un importante cargo en la administración pública federal, como parte del arreglo político al interior. Dicha versión se materializó justo cuando arrancó la campaña a la gubernatura, y Pérez Magaña —que era coordinador general de campaña— fue llamado a ocupar una de las subsecretarías de Desarrollo Social del gobierno federal. luego se repartieron algunas posiciones más para —según— consolidar el acuerdo entre los dos grandes bloques priistas en la entidad.

¿Qué pasó? Que de todos modos una parte importante del ulisismo se fue a la coalición CREO para apoyar a Estefan Garfias —que quién sabe qué tan bien le caiga el “apoyo” de un grupo tan desacreditado como ese—; que, pareciera que en el equipo de campaña de Murat Hinojosa sí se dio por cierta la idea de que esa operación cicatriz funcionó; pero que, a la luz de los hechos, resultó que los ulisistas tomaron las posiciones que les dieron en el gobierno federal, desde el PRI, pero que de todos modos consumaron la traición al proyecto de recuperación de la gubernatura del Estado.

En todo esto, la pregunta es: ¿De verdad el gobierno federal se quedará inmutado ante esta doble jugada con la que, gracias a dos traiciones, se pretenden quedar con sus “pagos de marcha” por no haber obtenido la gubernatura, y con lo que puedan obtener de enquistarse en el proyecto de sus supuestos adversarios?

SIN SORPRESAS

A nadie le sorprende la difusión de historias sobre la fortuna —y los problemas con la justicia— que enfrentan Castillo y los demás operadores financieros del gobierno estatal. Desde hace años, casi cualquier persona que haya hecho negocios o prestado servicios con el gobierno, sabía que ese era el verdadero conducto para estar dentro del presupuesto. Ahora sólo se está ventilando lo que fue secreto a voces casi desde que arrancó esta administración.

El desafío de la Coordinadora es un asunto serio

S22

+ Estado, ¿pierde ante dilema de actuar o negociar?


Contra los pronósticos, ayer un grupo de profesores de la Sección 22 del SNTE —cabeza de playa de las acciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación—, cumplió su tercer día consecutivo de paro de labores, y a partir de hoy el Estado mexicano se enfrentará a la disyuntiva de despedirlos, de tolerarlos en silencio, o de cumplir sus demandas. No es un reto sencillo. A partir de este jueves, serán cruciales las acciones y las decisiones que se tomen frente al desafío de la Coordinadora.

En efecto, ayer profesores disidentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) retaron al secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, a que “desde hoy envíe a ese ejército de 26 mil maestros que dice tener para sustituirnos (…) ya los están esperando los padres de familia para decirles que ninguno de ellos entrará a las escuelas”, afirmaba José González Figueroa, quien fungía como vocero improvisado de la Coordinadora.

Éste individuo, además, lanzó una advertencia que, dadas las circunstancias, no debería pasar inadvertida para el gobierno federal no por su riesgo, sino por el arrojo a la amenaza —y al arrojo, en una vertiente superior— que demuestran los profesores. Según una nota de La Jonrada, el vocero de la CNTE afirmaba: “si Nuño Mayer se atreve a cesar a casi 25 mil docentes en paro estará creando un verdadero ejército de maestros que acudirán ante la SEP a exigir su derecho a un trabajo digno, a no vivir en permanente psicosis laboral y su incansable persecución administrativa. Si los da de baja, vendremos a exigir nuestros derechos y será él quien no dure ni un día en su cargo”.

¿Qué significa esto? Que, de entrada, los profesores que respondieron al llamado del paro de la Coordinadora sí están dispuestos a ensayar nuevas formas de lucha, a partir de poner a prueba al sistema. Ellos —como lo dijo Rubén Núñez, y como lo están repitiendo en la Ciudad de México— están dispuestos a ver si el gobierno federal les aplicaría la ley. Legalmente esto puede ocurrir a partir de hoy jueves, cuando se rebase el umbral de las tres inasistencias consecutivas. Y a partir de ahora el gobierno federal tendría que valorar las medidas que tome, considerando que cualquiera por la que opte representa un grado distinto de complejidad que deberá enfrentar.

CALLEJÓN SIN SALIDA

Ayer en su columna de Excélsior, el investigador en temas educativos Carlos Ornelas, resumía con precisión este dilema al que se enfrentará el gobierno federal a partir de hoy, cuando se vea obligado a tomar alguna acción para enfrentar este abierto desafío de la Coordinadora y su paro indefinido de labores.

El gobierno enfrenta un dilema —apuntaba el investigador—: si la SEP, siguiendo la letra de la ley, destituye a, digamos, cinco mil maestros, le redituará bonos en credibilidad ante ciertos sectores. Pero esa acción rigurosa provocará descalabros a las escuelas. Los simpatizantes de la CNTE dirán que este hecho lastima a alumnos y padres de familia. Pero los críticos de la Coordinadora argüirán que los estudiantes y sus familias son agraviados por maestros irresponsables que, cuando no hacen huelga, de igual manera no trabajan.

“Los días que restan de esta semana serán cruciales. Si el gobierno deja impunes a los docentes que paren por más de tres días, la ceremonia de Los Pinos no le redituará. Le irá peor si acepta negociar en la Secretaría de Gobernación. Si consiente la instauración de una mesa de entendimiento, significará el final de la carrera política del secretario Nuño.

“También dará alas a la CNTE para seguir bregando contra la reforma constitucional y la evaluación docente. Tomará aire e insistirá en la asignación de plazas en automático a los egresados de sus normales y, ¿por qué no?, que persista le herencia y venta de plazas. Si hay despidos masivos, los disidentes representarán sus papeles de víctimas. Ahora sí, parafraseando a Saddam Hussein, la movilización de esta semana es la madre de todas la batallas.”

A esas afirmaciones habría que agregar otras, que son de particular importancia en Oaxaca: un escenario de alguna forma similar al actual, fue el que se vivió en el 2006, cuando un mal manejo político de una decisión bravucona del magisterio de la Coordinadora, desató un conflicto social y político de grandes magnitudes. Ocurrió, igual que ahora, en el contexto de una elección decisiva para las relaciones políticas e intereses del magisterio en general, y de la CNTE en particular, y frente a la tentación gubernamental de resolver por alguna vía de fuerza un problema que tiene diversas implicaciones violentas.

En el fondo, no se trata de pensar en que el gobierno deba acceder a las pretensiones magisteriales, o tolerarle sus bravuconadas. Más bien, lo que parece es que a partir de ahora la SEP, Gobernación y el gobierno de Oaxaca deberán enfrentar la situación con una dosis mayor de eficiencia y capacidad política, para que por un lado no deponga su promesa de no negociar con quienes abandonan las aulas; pero para que, en el lado opuesto, no acelere una solución de fuerza que pudiera resultar contraproducente para la ya de por sí tensa situación política que se vive en Oaxaca. Y en el país.

POCOS, ¿PARA QUÉ?

Las autoridades se ufanan que sólo alrededor del 10 por ciento de la membresía sindical atendió al paro. Ese porcentaje, sin embargo, significa un llamado de casi 10 mil personas. ¿Qué ocurriría con esos 10 mil —que estarían decididos a perder su empleo— causando desmanes? Eso cambia la perspectiva. No lo perdamos de vista.

Matrimonio igualitario: las tres tristes paradojas de Oaxaca

Boda Gay

+ EPN federaliza, nuevamente, asuntos de incumbencia estatal


Oaxaca enfrenta una triple paradoja en cuanto al reconocimiento de la diversidad en las relaciones de las personas: la primera, es que nuestra entidad tiene un gobierno aparentemente de izquierda, pero que ha resultado ser abrumadoramente conservador de cara en las que sustantivamente tendría que demostrar su vocación progresista; la segunda, que Oaxaca sentó el precedente nacional sobre el llamado “matrimonio igualitario”; y tercera, que por enésima ocasión el gobierno federal pretende “federalizar” una cuestión que debió ser propia de las entidades federativas, pero que por negligencia o atavismos muchas de ellas se negaron a enfrentarla. Ese es el panorama real, más allá de la retórica, del reconocimiento a la diversidad en las personas.

En efecto, ayer el presidente Enrique Peña Nieto  firmó una serie de iniciativas para garantizar en todo el país el respeto al derecho a un matrimonio sin discriminación y para derogar o modificar cualquier norma con contenido discriminatorio en las leyes del país. Asimismo, el mandatario anunció varias acciones para reforzar el acceso de la comunidad de la diversidad sexual a sus derechos.

En ese aspecto, el Ejecutivo federal firmó una iniciativa de reforma al artículo 4 constitucional para incorporar con toda claridad el criterio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que todas las personas puedan contraer matrimonio sin discriminación alguna. Detalló que de esta forma quedaría explícito el matrimonio igualitario en la Constitución como lo ha determinado la Corte y como ya ocurre en varias entidades federativas, no así en Oaxaca.

“Sin embargo no puede haber en nuestro país quienes en algunos estados y entidades tengan ciertos derechos y en otros no. Se trata a final de cuentas de asumir este reconocimiento, insisto, sobre el que ya hay jurisprudencia de la SCJN y hoy corresponde emprender esta iniciativa para realmente enmarcarlo en la Carta Magna como un derecho”, precisó el Mandatario. El Presidente firmó además una iniciativa de reforma al Código Civil Federal para asegurar el matrimonio igualitario a fin de que pueda realizarse sin discriminación alguna entre personas mayores de 18 años acorde con la Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes.

¿Por qué es relevante todo esto? En un primer aspecto, porque es claro que ante la pasividad y los atavismos sociales de varios estados del país, ayer el gobierno federal le arrebató otro tema en el que no tenía por qué meterse, pero que lo hizo para aprovechar la oportunidad —política, y quizá hasta electoral— que esto representa. Es creciente la comunidad mexicana que exige cambios en la regulación sobre la convivencia y las relaciones entre las personas —el reconocimiento del matrimonio igualitario en todo el país, como cúspide esas exigencias.

Sólo que los gobiernos estatales han declinado —en su mayoría— la posibilidad de establecer una postura y reformas sobre ese tema, y por eso hoy una variedad enorme entre estados que aceptan o rechazan el matrimonio igualitario, como reflejo (aparente) de los dilemas morales de sus respectivas sociedades. Oaxaca se encuentra en el pináculo de esa situación, por ser la entidad sobre la que se estableció la jurisprudencia sobre la constitucionalidad del matrimonio igualitario.

GOBIERNO CONSERVADOR

Oaxaca presume de tener un gobierno de izquierda, y sin embargo tanto el Ejecutivo como el Congreso de Oaxaca litigaron hasta la última instancia la pervivencia de la figura que establece que el matrimonio es un contrato civil que se celebra entre un solo hombre y una sola mujer. Fue una pareja —dos mujeres que querían contraer matrimonio— la que en Oaxaca inició el proceso de reconocimiento de su derecho a casarse. Solicitaron la celebración del matrimonio ante la Dirección del Registro Civil, y ésta les negó dicha posibilidad, alegando lo que establece el artículo 143 del Código Civil de Oaxaca.

De ahí se fueron a un amparo, que esas dos personas ganaron en primera instancia, pero que fue recurrido en todas sus instancias por el gobierno de Oaxaca que se resistía a reconocer el derecho que tenían a contraer matrimonio en las mismas circunstancias que un hombre y una mujer, bajo la protección constitucional de no ser discriminadas por su cuestión de su preferencia sexual. Finalmente, el asunto llegó a la Suprema Corte, que ratificó el fallo dictado de origen por un juez federal con sede en Oaxaca, y ello sentó un precedente para que otras parejas homosexuales solicitaran ese mismo amparo a partir del mismo argumento y lograran la posibilidad de casarse.

Luego de docenas de casos, la Corte emitió una declaratoria general de inconstitucionalidad no sólo respecto al Código Civil de Oaxaca, sino para cualquier otro del país que estableciera que el matrimonio es un contrato que se celebra entre un hombre y una mujer, estableciendo que debe entenderse que éste se realiza entre “dos personas”, siendo irrelevante si éstas son varones o mujeres.

OPORTUNISMO

Sí, la decisión presidencial de tomar estas iniciativas para legislarlas a nivel federal puede ser visto como un acto de oportunismo. Pero es tal, frente a la resistencia y el silencio de los poderes estatales. El matrimonio es una figura regulada por los estados, que ahora tendría un lineamiento constitucional general.  ¿Es una intromisión? Posiblemente, sí. Pero también es resultado de la inactividad y los atavismos demostrados por los estados para modernizar sus respectivas legislaciones.

¿Qué características debe reunir una encuesta seria?

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IEEPCO

+ ¿El IEEPCO está regulando quién publica encuestas?


Es grave la incertidumbre que priva en el escenario político estatal por la difusión inopinada de encuestas de opinión sobre los candidatos a la gubernatura. Es grave porque, como ciudadanos, estamos más supeditados a la incertidumbre que a la responsabilidad de quienes difunden estudios de opinión. Esta se ha convertido en una práctica más de propagandismo electoral, que de seriedad respecto a los resultados que se difunden. Por eso vale la pena conocer y considerar algunos elementos que debieran ser fundamentales para dar crédito o no a las encuestas que recurrentemente se difunden, a la par de preguntarnos qué papel está jugando la autoridad electoral en todo este asunto.

En efecto, en las últimas semanas hemos visto cómo arreció la práctica de la difusión espontánea de encuestas por parte de algunos candidatos y, aparentemente, de algunos medios de comunicación. La intención clara de esas publicaciones ha sido la de generar la percepción de que tal o cual candidato a la gubernatura es quien lidera las preferencias electorales, independientemente de que eso sea cierto o no. Eso, de entrada, ya marca un problema grave porque se supone que las encuestas sirven para conocer qué tendencia lleva la opinión ciudadana sobre un tema, pero no para ser un elemento de propaganda electoral.

Lo grave es que eso es justamente lo que ha ocurrido cada vez con mayor recurrencia: los candidatos o partidos se han dedicado a pagar la realización y difusión de encuestas como un elemento más de propaganda electoral. De cara a todo eso, vale la pena retomar algunos puntos fundamentales señalados por el director de la casa encuestadora ARCOP, Rafael Giménez, quien en una entrevista que le concedió a Quadratin Oaxaca, señala qué distingue a las encuestas serias de las propagandísticas, y qué consideraciones debemos tener los ciudadanos para darle crédito a esas encuestas.

De entrada, dice Giménez, que en 2010 comenzaron a fallar fuertemente las encuestas, porque los estrategas electorales comenzaron a ver la necesidad de difundir encuestas no reales, sino a favor de un candidato en específico. Esta fue la génesis de las encuestas a modo, que buscan un efecto propagandístico y no el reflejo de un escenario electoral.

Asimismo, Giménez asegura que una encuesta tiene un costo promedio de unos 250 pesos por cuestionario. Esto significa, dice, que será una encuesta levantada, con supervisión y que cuente con todos los elementos que generan certeza sobre la opinión ciudadana recabada, además de dejar una ganancia a la casa encuestadora.

El problema, dice, es que hoy existen agencias que cobran entre 380 y 500 pesos por cuestionario, porque de antemano saben que el resultado de la encuesta ya no será una herramienta para conocer la opinión de la ciudadanía, sino que más bien lo están vendiendo como un mecanismo publicitario a favor de algún partido o candidato. Todo esto, los partidos y candidatos lo saben, y aún así van y contratan a esos encuestadores que tienen como fondo servir como herramienta de campaña.

ENCUESTAS ¿SERIAS?

Por eso, una pregunta que hoy se hace la ciudadanía es cómo leer e interpretar correctamente una encuesta, considerando que hoy no son mecanismos concretos de medición sobre un escenario electoral, sino que pueden ser una herramienta propagandística de algún partido.

Al respecto, dice Rafael Giménez que una de las peores prácticas de las encuestadoras en México, es que casi nunca dejan en claro quién paga la encuesta. Es decir, si quien financió la medición es un partido, un medio de comunicación, un candidato, etcétera. Como no hay información al respecto, lo único que queda, dice, es inferir que el financiador de la encuesta es quien aparece a la cabeza de los resultados, y eso no genera certidumbre: al contrario. Genera más duda porque no hay certeza sobre el origen y la intención de dicha encuesta.

Una de las prácticas que tampoco queda muy clara es cuántos medios de comunicación —locales o de la capital del país— tienen la capacidad de llevar a cabo y financiar sus propias encuestas. Giménez asegura que dentro de los pocos medios de información que sí tiene prestigio en sus mediciones es Reforma.

Todos los demás medios sólo difunden encuestas que otros realizan, casi siempre mediando entre ello un pago por parte del sujeto interesado en la difusión de la encuesta de opinión. Por eso, dice, hay que tener particular atención en la forma en cómo se asumen los resultados difundidos por los encuestadores y por los medios que reflejan esos números, y que a veces dan como propia la intención de la encuesta, cuando generalmente no tienen capacidad financiera y de infraestructura para llevar a cabo ese tipo de mediciones.

En Oaxaca hay cierta idea de quién puede ir a la cabeza en las encuestas, a partir de cuántos de los encuestadores más serios han difundido resultados más o menos parecidos. El resultado global de esa práctica se verá, en un primer momento, a la luz del resultado de la elección; y en un segundo momento, será también revelador el cruce de resultados y predicciones con el saldo final de los comicios del mes próximo.

¿Y EL IEEPCO?

Luego de todo esto, una pregunta esencial es dónde está el IEEPCO respecto a todas esas encuestas de las que no sabemos bien a bien su origen, metodología, intención de propagandismo electoral, y fuente de financiamiento. Queda claro que la autoridad electoral nuevamente se queda corta y revela su incapacidad para cumplir con las funciones que le fueron encomendadas.

UABJO: ¿Bautista está preparado para ser un “Rector fachada”?

Bautista

+ Los Martínez no quieren compartir: van a imponer su cacicazgo


Aunque formalmente Eduardo Bautista Martínez asuma este día como rector de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca, debe estar en el entendido que será una autoridad que firme, pero no que mande, en la Máxima Casa de Estudios. Él es un resultado íntegro del cacicazgo liderado por Abraham Martínez Alavés, quien llegó al límite de imponer a un rector fachada ya no para compartir su poder, sino para camuflar la autoridad fáctica que pretende ejercer —ahora sí— a plenitud en la universidad de los oaxaqueños.

En efecto, el viernes hubo una elección de Estado en la UABJO, que se reflejó en diversos elementos que ahora serán determinantes en el rectorado de Eduardo Bautista Martínez. Si éste tiene la capacidad y sensibilidad para entender el escenario al que se enfrenta, entonces deberá considerar algunos elementos que serán un parte aguas de su ejercicio de cuatro años como rector de la Máxima Casa de Estudios, en unas condiciones particularmente complejas. Veamos.

  1. Eduardo Bautista Martínez es consecuencia de una elección escandalosamente fraudulenta. Su triunfo se enfrenta al cuestionamiento de origen de un evidente fraude electoral en el que no sólo tienen que ver las acciones relacionadas con la compra o coacción del voto —que fueron denunciadas oportunamente por sus adversarios políticos— sino también con acciones como el ‘inflado’ y el ocultamiento del padrón electoral. A tanto llegó la manipulación del resultado que, por ejemplo, en resultados como el de la Facultad de Derecho hubo más de cinco mil votos ejercidos, cuando en realidad esa escuela sólo cuenta con una población estudiantil y académica de alrededor de tres mil 500 personas. Ella situación inexplicable, se replicó en varias escuelas y facultades, y sólo encuentra una explicación en una clarísima manipulación del resultado que no apunta sino al fraude electoral.
  2. Bautista tendrá un rectorado particularmente supeditado a demasiados ‘liderazgos’ que a partir de hoy irán a cobrar sus dividendos. Para lograr su triunfo, Abraham Martínez Alavés se vio obligado a pactar con un grupo demasiado extenso de liderazgos universitarios —más amplio que en cualquier otra elección— para poder retener la rectoría. Ahora tendrá que pagarle, con posiciones y recursos de la Universidad, a grupos incompatibles entre sí que querrán compartir el poder. El problema no será para los Martínez —Abraham, y su ‘familia real’— sino para Eduardo Bautista, que tendrá un gabinete no plural, sino internamente irreconciliable. Ahí no habrá política que logre conciliar intereses tan heterogéneos como los que permitieron su arribo a la rectoría. Pero esa será su realidad.
  3. Bautista enfrentará un cacicazgo totalitario. ¿De qué hablamos? De que, a estas alturas, los Martínez ya no permiten ningún titubeo: o Eduardo Bautista se convierte en un rector incondicional de sus intereses, o será defenestrado a una figura meramente decorativa que servirá para cubrir las formalidades. Aquí lo hemos dicho: desde hace tiempo, los Martínez olvidaron sus tres postulados fundamentales (Democracia, Unidad y Diálogo) para establecer un régimen en el que nadie tiene el derecho del disenso. Ello provocó los rompimientos dentro de su propio grupo —de los cuales ya vimos algunos rasgos en este proceso electoral— y serán un factor al que se deba enfrentar Bautista Martínez cuando se enfrente a la disyuntiva de ejercer su autoridad, o supeditarse a los intereses de quienes lo llevaron al poder.

NUEVA —E INDESEABLE— ÉPOCA

De cara a otras circunstancias, las tres reseñadas hasta el momento, parecen lo de menos. ¿Por qué?

  1. Eduardo Bautista será un rector fachada. Sí, fachada de los Martínez y sus intereses. A ellos ya no les interesa algún valor académico sino el control de la Universidad. Ellos llegaron al clímax de su poder presencial con el rectorado de Eduardo Martínez Helmes, y ahora van por la manipulación. Bautista les servirá como fachada para el ensanchamiento de sus intereses y sobre todo para la permanencia al costo que sea. En el fondo, los Martínez le apuestan a la continuidad del grupo que encabeza el Gobierno del Estado; pero, como plan B, el gobierno actual los ve como la tabla de salvación de su régimen.
  2. Bautista inaugurará el tiempo de los ‘facilitadores’ universitarios, que replicarán la forma de hacer negocios y mantener intereses en el gobierno estatal. En los últimos cuatro años, hubo cierta moderación en los Martínez —Abraham y familia— porque la cabeza del grupo estaba en el poder. Ahora actuarán tras bambalinas, en la misma dinámica en la que Jorge Castillo Díaz —su aliado en el Gobierno del Estado— ha sido un ‘facilitador’ de los negocios e intereses inconfesables. Eduardo Martínez sería, en esta dinámica, una especie de ‘espejo’ de esa forma de “facilitar” acuerdos —sin ninguna responsabilidad ya legal o política, porque éstas ahora serán de Eduardo Bautista— a costa del presupuesto y la estabilidad universitaria.

PERIODO DE CRISIS

Por todo ello, no es exagerado suponer que la Universidad entrará en un periodo de turbulencia que sólo tendrá sosiego en la medida en que se entienda que estos ya no son tiempos para el ejercicio de un poder omnímodo como el que, en su embriaguez de poder, pretender seguir encabezando los Martínez, ahora desde la posición que mejor conocen: las sombras. El manotazo, y la escandalosa forma de manipular la elección de Rector, tendrá irremediablemente sus consecuencias. No tardará mucho en que las veamos.

¿Por qué los candidatos evitan hacer compromisos claros?

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+ Evadir la realidad y acudir al lugar común: vía de engaño


En este proceso electoral es tan importante la campaña que realizan los candidatos a Gobernador, como la que realizan quienes aspiran a ocupar un cargo de carácter legislativo o municipal. Lo es por razones políticas, ya que se supone que deben ser éstos quienes hagan el trabajo territorial que materialmente no puede hacer su candidato a Gobernador, pero también porque se supone que ellos son quienes tienen más al alcance las soluciones que, en teoría, después gestionarían ante el Gobierno del Estado. ¿Por qué evaden la responsabilidad de las propuestas serias, e intencionalmente apuntan al engaño o, al menos, al lugar común?

En efecto, ejemplos de lo anterior hay por doquier y basta ver las campañas a cargos legislativos, para corroborar el grado de irresponsabilidad que existe en quienes aspiran a formar parte del Congreso local. Para empezar, debemos preguntarnos si alguno de los diversos candidatos a las 25 diputaciones por mayoría, ha cuando menos esbozado alguna propuesta razonable, dentro de las funciones que realiza un diputado al margen de ser “gestor” de sus comunidades. La respuesta, obviamente, es que en ese rubro hay un silencio alarmante.

Pues resulta que los aspirantes a las diputaciones locales se han encargado únicamente de replicar lo bueno o malo que dice el candidato de su partido o coalición a la gubernatura, sin preocuparse por generar una ruta de trabajo propia. De hecho, en campañas en las que se renueva al mismo tiempo los poderes Ejecutivo y Legislativo, hay la “costumbre” de que los candidatos a diputados se monten —literalmente— en la campaña del candidato a Gobernador, y que naveguen únicamente con los recursos —económicos y hasta argumentativos— de la campaña que ellos consideran como principal, sin preocuparse por hacer algo más que le dé contenido a su propio trabajo proselitista.

Eso no existe, y por eso vemos que hoy la propaganda de todos los candidatos a cargos legislativos, se limita a rostros, colores y eslóganes. En ninguno hay alguna propuesta legislativa concreta, y de hecho quienes sí se decidieron a hacer alguna propuesta, lo hicieron con tal nivel de extravío que hasta parece intencionado: prometen, por ejemplo, agua potable, seguridad o empleo, como si el trabajo de un legislador fuera ese y no, como dice la Constitución, participar en la propuesta, discusión y elaboración de leyes.

¿Por qué no proponen? Afirmar que es así “porque no saben” resulta una respuesta limitada. Más bien, evitan proponer porque en realidad lo que no quieren es comprometerse en ningún sentido con la ciudadanía a la que según quieren representar. Eso es lo que parece encontrarse en el fondo de este aparente ayuno de ideas, que está bien cimentado en la demagogia y en la evasiva de cara a los ciudadanos.

EVASIVAS

Apuntábamos hace apenas unos días, que hay un nivel de demagogia alarmante en las campañas proselitistas, como la de los candidatos que con propuestas “genéricas” (agua potable, drenaje, seguridad) evaden entrar a las cuestiones de fondo que atañen a los municipios. ¿Para qué hablar de “luz eléctrica” cuando lo que le preocupa a la ciudadanía son los giros negros, la inseguridad, o la corrupción y la opacidad?

Las campañas en municipios como Santa Lucía del Camino son ejemplo perfecto de ello. Pues resulta que candidatos como Raúl Cruz González, del PRI, decidieron caminar con una retórica de evasivas y propuestas demagógicas, dejando intencionalmente de lado los problemas que de verdad le preocupan a la ciudadanía de ese municipio, que ha sido catalogado como el patio trasero de la capital oaxaqueña.

¿De qué hablamos? De que Cruz  —aunque los candidatos de otros partidos andan por las mismas— en estos casi quince días de campaña, ha evitado por completo hablar de la herencia, que él representa, del gobierno de Galdino Huerta Escudero, pero también de los verdaderos problemas que sufre ese municipio, los cuales son más viejos y más visibles que la chabacanería que ambos representan de la “clase política priista” en los municipios conurbados a la capital.

Pues resulta que, por un lado, el gobierno de Huerta es un ejemplo de voracidad, discrecionalidad y agravios a la ciudadanía. Sus recurrentes líos judiciales con su propio cabildo, su empecinamiento por exprimir a los giros blancos, y callar frente a los giros negros; las afrentas que cometió en contra de las pocas fuentes de trabajo que existen en esa localidad, y la inoperancia total de un gobierno que nunca pudo tapar un bache, pero sí creó fuentes de riqueza con sus multas, operativos y clausuras. En esas condiciones, por más propuestas que haga, Raúl Cruz lleva ese legado a cuestas, del cual no sólo no se deslinda sino que evade y calla.

En esa lógica, su “estrategia” ha sido la de las supuestas propuestas. ¿Cuáles? Las des siempre: agua potable, drenaje, luz eléctrica y todos los lugares comunes que alcancemos a imaginar. El problema es que con eso evade hablar de lo que a la gente le preocupa: la inseguridad, el narcomenudeo, los giros negros, los abusos cometidos desde el Ayuntamiento, entre muchos otros temas de los que intencionalmente busca no hablar, para evitar comprometerse.

DIÁLOGO DE SORDOS

Por eso, las campañas son algo así como la torre de Babel en la que todos hablan pero nadie se entiende. Unos hablan de lo que la gente no necesita, y ésta espera que los políticos les digan lo que nunca estarán dispuestos a abordar y menos comprometerse. He ahí, dos ejemplos.

Sección 22 iría al paro como forma de acción electoral

SXXII

+ Presencia en procesos democráticos ha sido permanente


A pesar de las señales de fuerza que han enviado el gobierno de Oaxaca y la Federación, la Sección 22 ha reiterado sistemáticamente su determinación de ir al paro indefinido de labores, a partir de la próxima semana. El anuncio parece estrujante de cara a la nueva realidad de la entidad en materia educativa. Pero no sorprende nada si se mira desde la lógica del proceso electoral que, además, está a muy pocos días de definirse. Al final, la Sección 22 es uno de los grupos de presión más determinantes que existen, y en esa lógica era de esperarse su participación política —a su forma— en los comicios oaxaqueños.

En efecto, luego de la aprehensión del líder regional de la Sección 22 en el Istmo de Tehuantepec, Heriberto Magariño López, reapareció el secretario General del magisterio en Oaxaca, Rubén Núñez Ginez. Lo hizo, en una declaración atípica, no para denunciar el hostigamiento de que los ha hecho blanco el gobierno federal, o para reprocharle a la administración de Gabino Cué Monteagudo por lo que ellos pudieran calificar como una traición. Incluso, Núñez no apareció para anunciar acciones en respuesta a la aprehensión de su dirigente regional.

Más bien, Núñez Ginez retomó la escena nacional (a través de una entrevista que ofreció al periódico El Universal) para deslindarse —otra vez— de Andrés Manuel López Obrador y para reiterar la decisión de ir al paro indefinido de labores. En ese sentido, vale la pena releer algunas de sus declaraciones. Núñez dijo, por ejemplo, que “por el acuerdo y la caracterización, es un paro nacional indefinido y unitario, es decir, cabemos todos los simpatizantes de la CNTE, todos los maestros que si no militaban en la coordinadora y se ven afectados por la reforma educativa, se van a sumar a la lucha”.

A la pregunta de qué rol juega la Sección 22 en el actual proceso electoral, Núñez dijo: “el Congreso Político extraordinario abordó el tema de la coyuntura electoral y uno de los puntos que avaló el movimiento fue que no coincidimos en que los mismos compañeros estén dando su voto a los partidos que firmaron el Pacto por México, no sólo en Oaxaca, sino todo el país, porque el pacto afectó a todos los estados”. Junto a esto, dijo que el domingo 15 definirán la sede de su plantón masivo (el zócalo de la Ciudad de México, a las afueras de la Secretaría de Gobernación o en el Monumento a la Revolución). Pero toda su declaración redunda en el tema electoral y en el estallamiento del paro indefinido de labores.

¿Debiera sorprender? A la luz de la reforma electoral, sí, porque este es el más claro desafío del magisterio disidente aglutinado en la Coordinadora —cuya cabeza de playa sigue siendo, indiscutiblemente, la Sección 22 del SNTE— a los amagues hechos por la Secretaría de Educación Pública y el gobierno de Oaxaca, en el sentido de que aplicarán la ley a todo aquel maestro que falte tres días a sus labores docentes en un lapso de treinta días, y que no habrá tregua ni trato diferenciado para los profesores faltistas con los que, además, ninguna instancia del gobierno federal ni de Oaxaca tiene interlocución o mesas de diálogo.

PARTICIPACIÓN ELECTORAL

No obstante, si todo este asunto es visto desde la lógica de que la Sección 22 es un grupo de presión muy importante para la gobernabilidad del Estado; y de que, a su forma, siempre ha participado en los procesos electorales —máxime en los que se elige Gobernador— estatales, entonces a nadie debería sorprender su anuncio de que en esta ocasión también participarán a través de un paro indefinido de labores y, posiblemente, en un plantón representativo en la entidad.

Según su propia lógica, el magisterio oaxaqueño considera que bajo ninguna circunstancia puede sustraerse de una dinámica política tan trascendente, como la de un relevo en la gubernatura. Quienes asumen equivocadamente que su participación en el proceso electoral ocurre en el activismo, omiten ver que en realidad la participación de la Coordinadora se da a través de sus propios medios. Eso tiene que ver no con la promoción específica a algún candidato, sino más bien en las acciones de repudio a las fuerzas políticas con las que no comulgan.

Hoy en Oaxaca tienen un escenario atípico porque, según las propias palabras de Núñez Ginez ayer en El Universal, la Coordinadora no avala ningún pacto con los partidos que firmaron y apoyaron el Pacto por México —élite de donde emergió la reforma educativa, y todas las demás reformas estructurales— pero que tampoco está con López Obrador. Y aunque este último deslinde parece más testimonial que de convicción, en realidad parece que por primera vez los profesores de la Coordinadora se quedaron sin candidato, a pesar de que abanderados como José Antonio Estefan Garfias han prometido diálogo —que hoy no existe entre el gobierno de Oaxaca y la Sección 22— y la posibilidad de reabrirles la puerta de la institucionalidad, que siguen teniendo cerrada.

PONER A PRUEBA EL SISTEMA

También es clara la intención de poner a prueba el sistema. Sí, ese sistema que ya aplicó una evaluación pero que en Oaxaca no ha arrojado ningún resultado contundente respecto a los profesores oaxaqueños que se resisten a la evaluación educativa. En ese aspecto, no ha quedado claro cuál ha sido el derrotero de la autoridad. Ahora la Coordinadora va a ver qué tan posible puede ser que haya un despido masivo. No lo creen. Por eso van a comprobarlo… si es que en realidad sí estalla el paro indefinido a partir del domingo 15.

Respuesta federal es contundente frente a amague de paro indefinido

Heriberto

+ Liderazgos regionales, mecanismo de presión contra paro indefinido


Ayer fue aprehendido otro dirigente regional de la Sección 22 del SNTE, como medida de presión frente al anuncio hecho por la dirigencia magisterial, de que a partir de la semana próxima podría estallar otro paro indefinido de labores. Esta es una más de las acciones que buscan servir como golpes desmoralizadores en contra del magisterio, que hoy por hoy no ha podido articularse para responder como lo habría hecho en otros tiempos, y que quién sabe si logre concretar su amenaza del cierre de escuelas.

En efecto, de acuerdo con información de Quadratin, Heriberto Magariño López deberá responder por la presunta comisión de los delitos de robo calificado, tentativa de homicidio, lesiones calificadas, ante un juez federal con sede en la Ciudad de México. según la información, Magariño López fue puesto a disposición de un juez federal por su probable responsabilidad en la comisión de delitos del fuero federal y en cumplimiento a una orden de aprehensión.

Además, cuenta con diversas averiguaciones previas y una orden de aprehensión en Oaxaca por la presunta comisión de los delitos de robo calificado, tentativa de homicidio y lesiones calificadas en contra de un particular, así como por daños al equipamiento urbano y robo específico de vehículos en perjuicio del gobierno estatal, entre otros. La detención del líder magisterial en la región del Istmo de Tehuantepec, dice un comunicado del Gobierno de Oaxaca emitido al respecto, forma parte de un conjunto de 26 órdenes de aprehensión en contra de integrantes del magisterio oaxaqueño, que están vigentes para su cumplimentación.

Todo esto ocurre frente a una amenaza reconfirmada de la Sección 22. Pues desde el 12 de abril pasado, maestros de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación anunciaron que iniciarían un paro indefinido de labores a partir del próximo 15 de mayo en Oaxaca y en estados con presencia de la CNTE. En aquella ocasión, el dirigente de la Sección 22, Rubén Núñez Ginez dijo que ante la “cerrazón” de los gobiernos estatal y federal, se iniciaba un plan de movilizaciones y se declaraba el inicio de la jornada nacional de lucha, que culminaría con el paro indefinido a partir del 15 de mayo.

Para reafirmar su plan, este fin de semana la Asamblea Estatal acordó realizar una marcha el próximo domingo 15 de mayo, a partir de las 9 de la mañana del crucero de Viguera, con destino al Zócalo de la ciudad de Oaxaca, para iniciar con un paro indefinido de labores.

El acuerdo para realizar la movilización emanó de la Asamblea Estatal del magisterio que se realizó este sábado en auditorio “Enedino Jiménez” del hotel magisterial. Para la concentración, el Comité Ejecutivo convocó la participación del 80 por ciento de la membresía de este sindicato; mientras que el 20 por ciento restante se trasladará a la Ciudad de México para marchar e instalar el plantón nacional. De acuerdo con los delegados de este gremio, la demanda es una mesa de negociación con los gobiernos federal y estatal para tocar los temas pendientes del magisterio como pagos retenidos y la libertad de presos políticos, entre otros.

Ante este anuncio, el gobierno federal decidió anexarle otro “preso político” a la demanda de los profesores democráticos que, además, no han logrado entablar la mesa de diálogo que largamente han exigido a los gobiernos estatal y federal.

GOLPES DESMORALIZADORES

A propósito de la detención de Aciel Mendoza Sibaja, tesorero de la Sección 22, apuntábamos en este espacio algunas consideraciones que hoy se reafirman con la aprehensión de Heriberto Magariño. Todo parece tener una razón, apuntamos el 26 de abril: ahogar a la Sección 22. En junio del año pasado les cortaron su fuente de financiamiento formal, y a la par de ello le congelaron su salario a todos los trabajadores que se encuentran comisionados a labores sindicales. Si ese fue el primer paso, el siguiente era cortarle las fuentes de recursos extraordinarios para que la dirigencia tuviera menos capacidad de movilización.

En el fondo, todo esto parece el preámbulo para una medida de la que aún se ha hablado poco pero que ya no tarda mucho en anunciarse: la implementación de una nueva jornada de evaluación a trabajadores de la educación en la entidad. En otras entidades, la CNTE ha tratado de implementar medidas de boicot a las evaluaciones. Pero en el caso de Oaxaca, intentan que los maestros aún identificados con las causas de la Sección 22 sigan desgastándose en la exigencia de otras cuestiones, y que además sigan resintiendo los efectos del ahogamiento de sus más importantes fuentes de financiamiento.

Hoy, a la distancia, sabemos que la estrategia de desmovilización y desmoralización magisterial no tiene que ver con la evaluación —que realizaron recientemente, aún a escondidas de la Coordinadora— sino con la amenaza del paro indefinido que ya está a sólo días de que se materialice.

POLÍTICA MAGISTERIAL

Al interior del sindicato magisterial hay también mucha política. ¿Alguien ha sabido algo, por ejemplo, de los llamados “pozoleros” de la región de la cuenca del Papaloapam? Según las comunicaciones oficiales luego de la aprehensión de Magariño apuntan a la existencia de mandatos de aprehensión en contra de líderes de valles centrales y otras regiones, que no pasan por los grupos que fueron afines al evielismo. ¿Será que con ellos también hubo operación cicatriz?